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Presentación del plan de Foment y el Institut Agrícola de Sant Isidre para convertir Cataluña en un 'hub' agroalimentario / CEDIDA

Foment presenta un plan para dinamizar el campo y acabar con el "provincianismo" del agua

La patronal propone la modernización del Canal de Urgell y rechaza la ampliación de las zonas protegidas: "Somos más partidarios de la agricultura real que de la ideal"

5 min

Foment del Treball y el Institut Agrícola Català de Sant Isidre han presentado un ambicioso plan para transformar el sector primario catalán en un hub agroalimentario de referencia en el sur de Europa. Para consumar esta estrategia, ambas organizaciones han propuesto la creación de un gestor único del agua, que abarataría significativamente el coste del suministro, así como la modernización del Canal de Urgell y otra batería de medidas.

Con este plan, las explotaciones agrícolas catalanas --actualmente, el 77% de las propiedades tienen menos de 20 hectáreas-- podrían sacar el máximo provecho de su capacidad productiva y sumar, además, nuevos terrenos cultivables. Tanto Foment como el Institut presentarán próximamente su estrategia al Govern, en un momento en que los agricultores y ganaderos se enfrentan a la doble crisis generada por el desabastecimiento de materias primas y el encarecimiento de los costes energéticos y los carburantes.

Soberanía alimentaria

La voluntad de los empresarios es decantar las políticas públicas del campo hacia las mejoras de la productividad y el rendimiento de los cultivos. "Somos más partidarios de la agricultura real que de la ideal. Y para ello hay que armonizar la coexistencia de la industria agroalimentaria, la agricultura y los espacios protegidos", ha afirmado Baldiri Ros, vicepresidente de Foment y presidente del Institut.

En último término, el objetivo de estas actuaciones es garantizar el suministro de productos básicos, una cuestión que ha saltado a la palestra con las consecuencias de la guerra en Ucrania. La búsqueda de la soberanía alimentaria es un desafío a medio plazo que el conflicto ha convertido en una cuestión de primera necesidad. "Durante la pandemia, quedó demostrado que el sector productor, distribuidor y del transporte cumplieron su misión. Pero con la guerra de Ucrania nos enfrentamos a una situación más complicada que genera un problema de difícil solución como el abastecimiento de materias primas", ha reconocido Ros.

Supermercado, como los que sufren escasez de productos del grupo Llobet tras un ciberataque / EUROPA PRESS

 

 

Supermercado / EUROPA PRESS

Mercado único del agua

Para acercarse a la soberanía de suministro, Foment y el Institut consideran prioritario aprovechar al máximo el territorio. Por ello, demandan la culminación del Canal de Urgell para permitir el cultivo de 87.000 hectáreas en las comarcas del Pla d’Urgell, Urgell, La Noguera, Segrià y Garrigues. Esta obra pública tendría un coste estimado de 1.300 millones de euros que podrían sufragarse gracias a los fondos europeos. "Ya hay dinero a disposición. Solo hace falta que se pida”, ha resumido Ros.

Por otro lado, se ha manifestado contra el "provincianismo" que ha impedido la creación de un mercado único del agua en toda la comunidad. La consolidación de un único suministrador abarataría el coste del suministro para las empresas. "Buscamos un sistema de precios que refleje de la mejor manera posible el coste real de generar, transportar y poner a disposición el agua en forma de recurso económico para los regantes", ha explicado la patronal.

Vista aérea de los Canals d'Urgell / COMUNIDAD GENERAL DE REGANTES DE LOS CANALES DE URGEL

 

 

Vista aérea de los Canals d'Urgell / COMUNIDAD GENERAL DE REGANTES DE LOS CANALES DE URGEL

'No' a más zonas protegidas

El empresariado también ha reclamado que la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) del Delta del Llobregat no se extienda para no arruinar la industria agroalimentaria de la conurbación barcelonesa. Este enclave agrícola supone el 7,2% del PIB agrícola catalán.

"Queremos se gestione correctamente y no se amplíe más. Así ganamos un espacio de más de mil hectáreas donde se podrían hacer inversiones en productos de proximidad y de kilómetro cero", ha reclamado Ros. Por último, Foment y el Institut han propuesto el impulso de la biomasa como una vía adicional de ingresos de los propietarios de bosques y una fuente de generación de calor renovable.