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El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, en el acto contra las medidas de la alcaldesa Colau

Los empresarios exigen a Colau que "dialogue" y abandone su desprecio

Foment agrupa a comerciantes, hoteleros y responsables de transporte para reclamar un acuerdo con la alcaldesa que revierta las medidas “ideológicas y obsesivas”

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Con una retórica y dura y una exhibición de fuerza, pero con la idea de acordar lo que sea necesario con un plan a tres años. Es la posición de los empresarios, que exigen a la alcaldesa que “rectifique” las políticas de movilidad que ha anunciado y que ha puesto en marcha, y que ponen en peligro “el comercio y el turismo”. En un acto en Foment del Treball, con su presidente Josep Sánchez Llibre al frente, el mundo del comercio, del transporte y el sector hotelero ha clamado en contra de la alcaldesa Colau, con una oposición total, pero, al mismo tiempo, le ha ofrecido la mano para acordar un plan que compatibilice una mejora medioambiental de la ciudad de Barcelona con los intereses económicos de todos los sectores implicados. Un acuerdo "a tres años", en palabras de Sánchez Llibre.

Están en juego 30.000 puestos de trabajo, según los responsables de Foment, por los obstáculos en la movilidad que ha “impuesto” la alcaldesa Ada Colau, que no ha contado “con los agentes económicos”. El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre ha señalado que debe acabar la “criminalización del vehículo privado”, y que se deberían suspender las acciones que se han anunciado y suspender las ya puestas en marcha “para el 1 de octubre”.

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, contra el plan de movilidad de Colau / FOMENT
El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, contra el plan de movilidad de Colau / FOMENT

Diálogo y acuerdo

¿Qué ofrece, en todo caso, el empresariado catalán? El objetivo de Foment es que se produzca un diálogo con el Ayuntamiento de Barcelona para acordar medidas que vayan en la dirección de mejorar la calidad de vida en la ciudad, pero no a costa de sectores que se pueden ver muy perjudicados. Según el presidente de la Comisión de Transporte y Logística de Foment, Josep Maria Martí, el 57% de las compras que se realizan en Barcelona las realizan “no residentes”, y la facturación de esos no residentes en la ciudad es de unos 3.000 millones de euros.

Lo que se pide, entre otras medidas, es que se elimine la zona azul de los autobuses y la tasa que pagan los autocares, para que se facilite el transporte de turistas, que “este mismo verano vendrán, algunos”, según el presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, Jordi Mestre.

Siempre "en contra" del sector económico

En todas las intervenciones en la sede de Foment, en un acto que se ha difundido telemáticamente, la consigna se ha repetiro: “Señora Colau, rectifique y pacte”. El cabreo es mayúsculo por las propias medidas adoptadas, que pasan por reducir la presencia de coches y motos y facilitar medios de transporte alternativos como la bicicleta, pero, principalmente, por el “nulo diálogo” del equipo municipal con los sectores económicos. “Es más, parece que si el mundo económico está en contra, mejor para la alcaldesa, esa parece ser la intención”, según Mestre.

Además de Sánchez Llibre, que ha insistido en que “ya está bien de hacer daño a la ciudad de Barcelona”, y de Jordi Mestre y Josep Maria Martí, han intervenido Jaume Roura, presidente del Gremio del Motor; Roger Gaspa, presidente de Foment Comerç y Mar Alarcón, vicepresidenta y comisionada de Digitalización e Innovación de Foment.

Ahora la pelota está en el tejado de la alcaldesa, que ya ha comprobado como tiene en contra al mundo económico de la propia ciudad que gobierna.