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Una terraza de Gijón (Asturias) tras el pase a la fase 1 / EP

La demanda eléctrica ya se acerca a los niveles previos a la reclusión

La entrada de la mitad de la población en la denominada fase 1 ha producido el primer efecto sostenido de recuperación económica desde la declaración del estado de alarma, a mediados de marzo

6 min

La actividad económica comienza a mostrar signos de reactivación después de ocho largas semanas de reclusión forzosa por la declaración del estado de alarma para tratar de frenar la pandemia del coronavirus. La entrada en la fase 1 de algo más de la mitad de la población española y la vuelta de algunos negocios a partir de los primeros días de mayo ha impulsado de forma notable el consumo de energía, hasta cotas que no se veían desde finales de marzo. La repercusión también se ha dejado sentir en el mercado mayorista de electricidad, que ha fijado para este miércoles los precios más elevados desde el pasado 1 de abril.

Casi diez días después del inicio de la desescalada, como se ha venido en denominar a la flexibilización de las medidas aplicadas por el Gobierno para reducir al mínimo el riesgo de contagio del Covid-19 entre la población, la economía parece volver a respirar de nuevo. Uno de sus indicadores más fiables, la demanda de energía eléctrica, mostró este martes sus cotas más elevadas desde los últimos días de marzo.

Bajón con el permiso retribuido

A mediodía, el sistema peninsular registraba una demanda de 28.600 megavatios (MW), que no sólo supone un incremento cercano al 5% respecto al mismo día de la semana anterior sino que también marca la cota más elevada a esa hora desde el pasado 27 de marzo.

Una referencia temporal significativa ya que dos días después se iniciaba el periodo de dos semanas del llamado permiso retribuido recuperable, en el que se detuvieron las actividades consideradas como no esenciales con el fin de reducir al mínimo los desplazamientos y, de esta forma, contribuir a aplanar la curva de contagios. Desde entonces, el consumo de energía no volvió a recuperarse, pese a que el día 13 de abril la situación volvió a ser la del primer estado de alarma.

Vuelven las terrazas

En aquellos quince días, la demanda de electricidad se desplomó algo más de un 14%. Sin embargo, cuando los trabajadores de las actividades no esenciales volvieron teóricamente a sus empleos el consumo de electricidad siguió notablemente por debajo del registrado durante los primeros días de vigencia del estado de alarma, concretamente entre un 7% y un 8,5% inferior a esas referencias.

Ni siquiera la semana pasada, cuando se inició oficialmente la desescalada y la práctica totalidad del territorio se introdujo en la fase 0 (salvo las islas de Formentera, Hierro, Gomera y Graciosa, que pasaron directamente a la 1), se apreció un repunte perceptible de la demanda. En este fase 0 algunos locales comerciales como las peluquerías y las tiendas de menos de 400 metros cuadrados estaban ya autorizados para abrir sus puertas al público, aunque con notables restricciones en el acceso, lo que hizo que sus efectos apenas se hayan hecho perceptibles.

Sin Madrid ni Barcelona

El primer espaldarazo ha llegado con la entrada en fase 1 de demarcaciones en las que vive algo más del 50% de la población, lo que se ha producido a partir de este lunes. La medida permite que, entre otros, aquellos recintos de relacionados con la hostelería que dispongan de terraza retomen su actividad.

El efecto ha sido más atenuado por el hecho de que tanto Madrid como Barcelona, las dos ciudades más pobladas del país, no hayan logrado pasar de fase, como ha sucedido con algunas demarcaciones de la Comunidad Valenciana, también con importantes núcleos de población, así como provincias como Málaga.

Demanda tocada

Un factor que explica el camino que aún queda por recorrer. Sin ir más lejos, el dato de consumo eléctrico de este martes es el más elevado de las últimas seis semanas pero aún se encuentra casi un 9% por debajo del registrado el primer martes tras la declaración del estado de alarma, que tuvo lugar el pasado 14 de marzo.

El porcentaje de caída se va hasta cerca del 13% si se compara con los días previos a la decisión del Gobierno, pese a que ya entonces la demanda de electricidad estaba ya tocada por el hecho de que en algunas Comunidades Autónomas se había decretado el cierre de los centros de enseñanza y de establecimientos de atención a la tercera edad como medida de precaución.

Subida de precio

En circunstancias normales, el pico de demanda eléctrica a mediodía, que suele ser el más alto de una jornada laborable, se sitúa en el entorno de los 35.000 MW.

El incremento del consumo energético también ha tenido reflejo en el mercado mayorista de la electricidad, que ha fijado para este miércoles un precio medio de 25,30 euros por megawatio/hora, lo que supone la cifra más elevada desde el pasado 1 de abril.