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El presidente de British Airways, Álex Cruz.

Álex Cruz aplica la mentalidad ‘low cost’ a British Airways

El que fuera CEO de Vueling suprime una comida en los viajes de la aerolínea

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British Airways reduce las comodidades de sus clientes con el objetivo recurrente de ahorrar unos millones con los que elevar los beneficios al cierre del ejercicio. La aerolínea adopta la mentalidad low cost que el presidente desde abril, Álex Cruz, implantó antes en Vueling y que se tradujo en muy buenos resultados. En este sentido, British suprime desde ya una de las dos comidas que ofrecía a los pasajeros en vuelos de duración media-larga.

La medida, anunciada este domingo, persigue el objetivo de reducir gastos y afecta a los viajeros en clase turista/económica de vuelos inferiores a ocho horas y media, así como a los de clase economy premium de trayectos menores a siete horas. Cabe señalar que muchos de los vuelos entre Reino Unido y América del Norte (costa este de Estados Unidos, Toronto y Montreal) se completan en menos de un tercio del día.

Pagar por comer, habitual en el sector

La medida no solo supondrá un buen ahorro para British. La aerolínea recaudará dinero por la venta de productos de comida, especialmente aperitivos, sustitutivos de uno de los ágapes si el cliente los requiere. La compañía mantendrá un menú gratis en los casos citados. El nuevo modelo recaudatorio, habitual entre las compañías de bajo coste, se esconde bajo la premisa de invertir “donde más importa”.

British Airlines, integrada en el grupo International Consolidated Airlines (IAG) junto a Iberia, Vueling y Aer Lingus, cerró el último ejercicio con un beneficio operativo de 1.375 millones de libras (1.580 millones de euros al cambio actual). El beneficio neto ascendió a 2.890 millones de euros. El consolidado, IAG, supera el primer semestre de 2016 con ganancias de 554 millones, un 67% más.