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Aigua és Vida, el Parlamento Europeo y una imagen aérea de la ciudad de Barcelona / FOTOMONTAJE DE CG

Aigua és Vida recibe un varapalo de Bruselas por la empresa mixta del Área Metropolitana

La Comisión Europea finiquita sin ninguna apreciación negativa la investigación que la plataforma había pedido sobre la designación de Agbar como socio privado de la compañía

16.11.2016 19:34 h.
2 min

Aigua és Vida, la plataforma ecologista de la que salen, entre otros, el concejal del Ayuntamiento de Barcelona Eloi Badia, ha recibido un varapalo en su intento de que Bruselas sancionara la creación de la empresa mixta que gestiona el agua en el Área Metropolitana de Barcelona. La Comisión Europea ha dado por finalizada la investigación que había iniciado en julio de 2014 sobre la pulcritud de la designación directa de Aguas de Barcelona (Agbar) como socio privado de la compañía.

No hace ninguna apreciación negativa sobre la sociedad público-privada porque considera que el asunto ya ha sido tratado en los juzgados de España. Asimismo, explica que las reglas comunitarias son neutrales respecto a la creación de empresas mixtas para gestionar servicios de todo tipo.

Anulación del proceso en marzo

Remarca que se debe usar un procedimiento competitivo en el sector antes de firmar a concesión y matiza que en las negociaciones de la directiva de concesiones en 2014, se decidió excluir el sector del agua del ámbito de aplicación.

Pero no hace ninguna otra consideración al respecto porque, tal y como recuerda el escrito que ha entregado a la plataforma, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) enmendó en marzo la creación de la empresa mixta al considerar que el AMB, encabezada entonces por Xavier Trias, no había justificado suficientemente su decisión de no convocar un concurso público para adjudicar el contrato.

Recurso ante el Supremo

La sentencia ha sido recurrida ante el Tribunal Supremo. Mientras el alto tribunal no emita una resolución, la empresa mixta continua al frente del contrato. El 70% de la concesión está controlada por Agbar, otro 15% por la Administración supramunicipal y el 15% restante está en manos de Criteria, la sociedad que engloba las participadas de Caixabank.