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El alquiler de platós es uno de los negocios de Media Park, empresa cuyo nacimiento procuró grandes beneficios a la familia de Milagros Gisbert.

A 10 millones de pérdidas por año

Milagros Gisbert apela a la ley concursal para alargar el pago de sus deudas 15 años después de haber ingresado 150 millones en distintas operaciones

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La compañía Corac Mediterráneo, de Sant Just Desvern, se ha acogido a la disposición adicional cuarta de la ley concursal, que permite obligar a los bancos a que alarguen los plazos de devolución de los créditos.

Corac es una sociedad de cartera o holding que agrupa tres participaciones societarias: Arroba Ganadería, de Forallac (Girona), dedicada a la cría de caballos; Arroba Construcciones e Inmuebles Empresariales y Arroba Construcciones e Inmuebles, titulares de bienes raíces valorados en 13 millones de euros; y Arroba Audiovisual. Esta última, a su vez, participa en Arroba Solar, matriz de 34 empresas dedicadas a la producción de energía eléctrica.

La historia de Media Park

Corac tiene de propietaria y administradora única a Milagros Gisbert Giner, viuda de Alfredo Cabanes Iglesias. Este emprendedor fue el fundador e impulsor de la compañía Media Park, de Sant Just Desvern, que inicialmente se centró en la realización de películas. Luego, cuando a finales de los noventa se lanzaron las plataformas digitales, se especializó en la producción destinada a nutrir de contenidos los canales de televisión.

Además, Cabanes hizo que Media Park tomase participaciones en tres firmas, Quiero Televisión, Vía Digital y Audiovisual Española (editora del diario La Razón), ligadas por la común característica de que todas ellas perdían dinero a espuertas.

Venta a Telefónica

Cabanes se mantuvo como principal socio de Media Park hasta el año 2000, cuando vendió varios paquetes accionariales por 60 millones a la Telefónica del mercurial Juan Villalonga, antecesor de César Alierta. La entrada del ex monopolio se realizó en los tiempos en que Villalonga ya había caído en desgracia ante el Gobierno de José María Aznar. El líder de Telefónica maniobró entonces con el objetivo de asegurarse la protección de otro padrino, en este caso Jordi Pujol.

El President, asesorado por los habituales comisionistas de CiU, propuso a Villalonga invertir en Media Park y éste aceptó la apuesta. En aquel momento se dijo que en las negociaciones había participado --y cobrado-- la Europraxis de Josep Pujol Ferrusola.

Pelotazo gracias a Iberdrola

Unos meses después, en 2001, Cabanes y sus socios minoritarios soltaron el petardazo de su vida. Vendieron al gigante eléctrico Iberdrola el 30% de Media Park por 90 millones. Se trataba de una suma disparatada para una compañía que ese año perdió 70 millones. También se produjo el habitual ruido de comisiones bajo cuerda. Pero poco le duró la alegría, porque un año después del pelotazo, Cabanes fallecía de un fulminante ataque al corazón.

Entre los accionistas de Media Park figuraba también la Corporació Catalana de Ràdio i Televisió de Catalunya, matriz de TV3 y Catalunya Ràdio. Así, se dio la curiosa circunstancia de que la Corporació devino accionista indirecta de La Razón, cuando este diario tenía de director al inconmensurable y vitriólico Luis María Anson.

Poco después, con el dineral ingresado por su esposo, Milagros Gisbert fundó Corac Mediterráneo. Ahora, tres lustros más tarde de aquellos formidables pelotazos, ha tenido que forzar la refinanciación de sus deudas. La vida da muchas vueltas.