Manifestación de profesores en la B-23

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El transporte estalla por el enésimo corte de carreteras y pide medidas: "Llueve sobre mojado"

El colectivo estima moderado el efecto de las incidencias por la huelga de docentes, pero rechaza una forma de protesta que atenta contra la libre circulación de personas y mercancías

Más información: La huelga de docentes colapsa los accesos a Barcelona y provoca cortes en varias vías catalanas

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El sector del transporte vuelve a ser uno de los más penalizados por causas ajenas al desarrollo de su actividad. Los cortes de carreteras en varios puntos de la red viaria en Cataluña provocados por el colectivo de docentes en el marco de su reivindicación de mejoras salariales han alterado de nuevo la labor de un colectivo que expresa su hartazgo por la reiteración de situaciones como esta en los últimos tiempos.

Con la elevada incidencia que tuvieron las prolongadas reclamaciones de los agricultores hace unas semanas aún recientes, los transportistas han visto de nuevo alterada su actividad por una circunstancia ajena al colectivo.

Una reiteración que ha provocado numerosas quejas, especialmente en el segmento de los autónomos, que se sienten una y otra vez desprotegidos por las Administraciones ante situaciones de este tipo.

"No se trata en este caso de cortes demasiado prolongados, para lo que estamos acostumbrados a padecer. Pero el problema es que llueve sobre mojado. No es la primera vez ni será la última. Y, sea cual sea la causa, nosotros siempre somos los perjudicados", apuntan desde este colectivo.

Choque de derechos

En el entorno de las patronales, la posición es de respeto e, incluso, solidaridad con los derechos de los manifestantes. Pero, igualmente, de rechazo a un escenario que se repite con demasiada frecuencia sin que se tomen medidas alternativas.

"Los cortes de carreteras, especialmente cuando no se articulan medidas alternativas de circulación, no son una forma adecuada de protesta; afectan al derecho a la libre circulación de personas y mercancías", señala Yolanda Redondo, secretaria general de la Federación Catalana de Transportes de Barcelona (Transcalit).

Esta organización muestra su respeto a los derechos constitucionales de huelga y manifestación. "Podemos entender e incluso compartir las reivindicaciones de cualquier sector" asegura Redondo; sin embargo, también constata que estas actuaciones "generan disrupciones relevantes en la operativa del transporte por carretera, retrasos en las entregas y dificultades organizativas para empresas y conductores que no guardan relación alguna con el conflicto que los origina".

En ambos casos, los transportistas reclaman medidas alternativas para ellos en los casos en los que las vías se vean afectadas por este tipo de situaciones.

Pagar las consecuencias

"El problema con el que nos encontramos tiene que ver con que, en muchos casos, somos nosotros los que tenemos que pagar las consecuencias, en forma de retrasos y penalizaciones por incumplimientos. Y durante el conflicto o una vez que se ha solventado, nadie piensa en nosotros", se lamentan los autónomos.

La principal reivindicación de las patronales pasa por contar con alternativas para estos casos. De ahí que reclamen a la Administración "las medidas necesarias para minimizar el impacto sobre la movilidad y que aseguren, siempre que sea posible, la circulación mediante vías alternativas, evitando que el transporte de mercancías vuelva a verse afectado por conflictos ajenos al sector".