Imagen de archivo de un avión del grupo Air China

Imagen de archivo de un avión del grupo Air China EP

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Air China reemplaza al hombre que recuperó la conexión Barcelona-Shanghái

El Gobierno chino releva a su cúpula en Barcelona, encabezada por Haixing Zhao, en pleno deshielo de las relaciones entre la Ciudad Condal y Pekín

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Air China prescinde del ejecutivo que pilotó la recuperación de uno de sus vuelos más concurridos: el Barcelona-Shanghái, un pilar para la economía catalana.

Haixing Zhao, hasta ahora director general en Barcelona, será reubicado a otra sucursal de la compañía.

Ahora, las riendas de la operativa en El Prat las asumirá el desconocido Jianfeng Pan, un hombre del Gobierno chino que hasta ahora dirigía la filial panameña del gigante de la aviación.

Fuentes de la compañía china señalan que es un cambio "habitual y dentro del procedimiento de Air China para su posición de general manager".

Buen gestor

Bajo la gestión de Zhao, Air China logró sortear los efectos de la pandemia y consiguió reactivar la estratégica ruta directa entre Barcelona y Shanghái, un enlace vital para el tejido empresarial y turístico.

El directivo también será apartado de sus funciones al frente de la filial barcelonesa de Shenzhen Airlines.

Relevado por Jianfeng Pan

El nuevo liderazgo de Jianfeng Pan deberá lidiar con la presión por aumentar las frecuencias, la competencia incipiente de otras operadoras que miran hacia El Prat para sus planes de expansión en 2026 y la falta de espacio en el aeropuerto, al límite antes de su ampliación.

El vuelo Barcelona-Shanghái es, por definición, el puente de los negocios entre España y Asia. Según datos del Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas (CDRA), antes del estallido del Covid-19, la demanda entre ambas urbes superaba los 433.000 pasajeros anuales.

Pasajeros ante un mostrador de facturación de Air China

Pasajeros ante un mostrador de facturación de Air China EP

La recuperación de esta ruta con el Airbus A350-900 --una de las joyas de la corona de la flota de Air China, con 311 plazas-- supuso devolver a la industria catalana su acceso directo a la capital financiera del gigante asiático.

Actualmente, la conexión goza de tres frecuencias semanales que conectan a las más de 200 empresas chinas instaladas en Cataluña.

Deshielo España-China

El relevo de Zhao llega en un contexto de deshielo y pragmatismo entre Madrid y Pekín.

Tras la visita oficial de las autoridades españolas a China en 2024 y 2025, las relaciones entre ambas naciones avanzan con la movilidad eléctrica y la infraestructura ferroviaria de alta velocidad como puntos clave. España busca posicionarse como socio tecnológico del país, como ha ocurrido con la inversión de Chery en la antigua Nissan.

Barcelona quiere ser la puerta de entrada para el capital chino en el sur de Europa. Air China ha sabido leer esta jugada recuperando la ruta a Shanghái y reforzando su conexión directa con Pekín.

El papel de Cataluña

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, viajó a China en julio del año pasado junto al conseller de empresa Miquel Sàmper. El objetivo era reforzar los lazos económicos, atraer inversiones tecnológicas y posicionar a Cataluña como socio estratégico del gigante asiático.

Durante el viaje, mantuvieron reuniones de alto nivel con empresas como Huawei y China Unicom, además de visitar plantas de fabricación. Fue la primera visita de un presidente catalán al país en más de 20 años.

Cabe recordar que en el pasado y durante el procés, las relaciones entre Cataluña y China se tensionaron por el flirteo de los independentistas con el movimiento secesionista de la provincia de Hong Kong. De hecho, Lin Nan, la cónsul durante el procés, se marchó sin despedirse del Gobierno catalán.

Ahora, el tono es distinto, y grandes figuras de la política y de la empresa median entre los dos territorios. Uno de ellos, el incombustible Joan Gaspart.