Fotomontaje del tender del proyecto con el logo del NiN
Núñez i Navarro levantará un rascacielos junto a Plaza Espanya
Una inversión de casi cuatro millones de euros permitirá a la inmobiliaria catalana relanzar una operación urbanística frenada desde los años 80 en Sants-Montjuïc (Barcelona)
Más contenido: El nuevo registro de vivienda de Cataluña revelará la identidad de los grandes propietarios
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Núñez i Navarro (NiN) prepara la reactivación de un terreno clave junto a Plaza España. La promotora catalana levantará un complejo de oficinas, que incluye una torre de 19 plantas, con una inversión de cuatro millones de euros, en una zona ya posicionada como un corredor terciario de Barcelona.
Se trata del Plan de Mejora Urbana (PMU) para la Unidad de Actuación 'C' en la calle Tarragona, un proyecto privado que desbloquea la transformación de esta zona tras años de litigios. El área comprende el perímetro entre las calles Tarragona, Consell de Cent, Béjar y Sant Nicolau, en el corazón de Sants-Montjuïc.
El conflicto giraba en torno a las cargas urbanísticas y la cesión de parte del terreno para uso público. Desde los años 80, el Ayuntamiento de Barcelona quería que también construyeran un edificio, pero la justicia no lo vio con buenos ojos.
En paralelo a esto, el grupo inmobiliario fue consolidándose como dueño de toda la parcela y ahora impulsa este proyecto, que actualmente está en fase de exposición pública.
Junta
El caso arranca en los años 80, cuando este terreno estaba ocupado por antiguas instalaciones industriales y necesitaba ser remodelado.
Por esta razón, sus propietarios --entre ellos, Josel S.L. (del grupo NiN)-- se unieron en una Junta de Compensación, es decir, en una entidad legal creada para gestionar la remodelación, repartirse los beneficios y asumir de forma conjunta los costes.
Escala judicial
En 1987, el Ayuntamiento de Barcelona aprobó un PERI (plan especial de reforma integral) para esta zona concreta, que obligaba a los promotores a ceder gratuitamente 700 metros cuadrados para instalaciones de uso público y, además, a asumir la construcción de ese espacio.
La junta no tardó en reaccionar y se opuso, alegando que era ilegal tener que financiar las obras de edificación. En aquel momento, la ley urbanística permitía la cesión del suelo, pero no obligaba a levantar un edificio y entregarlo gratis al consistorio. En este contexto, decidieron judicializar el caso.
Imagen de archivo de la Plaza Espanya de Barcelona
Derrota del consistorio
El litigio se prolongó durante décadas. En 1998, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anuló la obligación de entregar el edificio construido, mientras que el Tribunal Supremo confirmaba la decisión dos años después.
Entre 2014 y 2019, el consistorio intentó que los promotores pagaran el valor del edificio en dinero, pero la justicia volvió a fallar en su contra en noviembre de 2019.
Al mismo tiempo, Núñez i Navarro fue comprando las participaciones de los demás propietarios y cerrando acuerdos para poner fin a la propiedad compartida, hasta quedarse como único dueño de las parcelas principales a finales de 2022.
Aprobación
En medio de la guerra judicial, desde 2017 se empezaba a gestar un nuevo Plan de Mejora Urbana (PMU) que sustituía al antiguo PERI de 1987. Su redacción se completó en octubre de 2025, dando forma al documento definitivo.
Este plan recibió la aprobación inicial del ayuntamiento el pasado 29 de enero y fue firmado digitalmente el 2 de febrero. Ahora, se encuentra en un periodo de exposición pública de un mes, antes de que el Consejo Municipal le dé luz verde de manera definitiva.
Plazos
Una vez aprobado, se pondrá en marcha el calendario del proyecto. En el primer año, NiN tendrá que presentar los proyectos técnicos. A partir del segundo o tercer año, dispondrá de tres años para preparar las calles y, al mismo tiempo, construir los edificios, según el documento consultado por este medio.
Si se avanza según lo previsto, la construcción física podría comenzar entre finales de 2027 y 2028, mientras que el desarrollo total se completaría en unos cuatro años desde que el proyecto sea ejecutivo.
Complejo
El conjunto tendrá hasta 12.700 metros cuadrados de construcción y se dividirá en dos partes.
La Unidad A será una torre de 19 pisos (similar en altura a las otras de la calle) que tendrá además a sus pies edificios más bajos --de 4 y 7 pisos-- para encajar con el entorno.
Por otro lado, la Unidad B tendrá un edificio de siete pisos y otro cuerpo más bajo de solo dos plantas que llegará hasta la esquina con la calle Sant Nicolau.
Usos
Los usos previstos serán principalmente oficinas, con locales comerciales en planta baja, hasta un 10% de viviendas y 700 metros cuadrados destinados a equipamiento privado. Los sótanos tendrán ocupación total para aparcamiento.
Ante preguntas de este medio al consistorio sobre el asunto, hasta la publicación de esta edición no habíamos obtenido respuesta.