Árbol caído en Sant Boi de Llobregat

Árbol caído en Sant Boi de Llobregat CG

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Cataluña supera la ‘crisis del viento’ a costa de rebajar la actividad económica y social

Las zonas menos afectadas por el temporal reclaman territorializar las decisiones

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La Generalitat de Cataluña envió ayer miércoles una alerta a los dispositivos móviles de toda la región para anunciar la suspensión de las actividades educativas y sanitarias no urgentes ante la previsión de fuerte viento al día siguiente. En ella, se pedía a los ciudadanos reducir al mínimo necesario sus desplazamientos y hacer teletrabajo todos aquellos que pudieran.

Los meteorólogos aseguraban que el temporal alcanzaría rachas históricas que no se veían desde hace 15 o 20 años. En la memoria aún perduraban las consecuencias de temporales anteriores. Como el del año 2009, cuando cuatro niños perdieron la vida en Sant Boi al desplomarse el techo de un polideportivo; y el de 2014, con un balance de dos fallecidos en Terrassa al caer un muro.

Los precedentes de casos más recientes, como la DANA de Valencia de octubre de 2024, propician una actuación especialmente prudente por parte de las administraciones públicas. En este caso, llevando a la Generalitat a confinar, en cierta medida, a la población catalana.

Críticas

Algunos ven excesivas sus medidas; y otros advierten de que la frecuencia de las alertas podría crear desensibilización si no se utilizan acertadamente. Sin embargo, del consenso general se desprende que es difícil valorar en qué casos se acaba justificando el nivel de alerta.

Las críticas han surgido, especialmente, en las zonas donde el viento ha sido menos intenso. El alcalde de Girona, Lluc Salellas, ha pedido territorializar las decisiones, mientras que el de Figueres, Jordi Masquef, ha denunciado que la alerta “ha paralizado todo el país”, cuando en su ciudad el impacto ha sido mínimo.

La consellera de Interior, Núria Parlon, ha defendido que la medida se adoptó con criterios técnicos y con más de la mitad de comarcas en riesgo máximo, según el Meteocat. El conseller de Presidencia, Albert Dalmau, ha recordado que “el viento no entiende de divisiones administrativas”, y ha pedido confianza en los equipos de emergencia.

Imagen de un árbol derribado por el viento

Imagen de un árbol derribado por el viento CG

Afectaciones

Finalmente, las rachas a lo largo de la jornada de este jueves han dejado dos heridos críticos y tres graves, además de 34 traslados a centros médicos. Las afectaciones han sido muchas, afectando especialmente al área metropolitana de Barcelona, con algunos casos destacables en la provincia de Girona.

El viento ha superado los 100 km/h en diversos puntos de la mitad Este, generando incidencias por todo el territorio: caída de árboles, daños en cubiertas y mobiliario urbano, cancelaciones de vuelos en El Prat y retrasos ferroviarios, incluida la alta velocidad.

Según Protección Civil, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha recibido 454 alertas relacionadas con el viento, que han generado 441 incidentes y 359 consultas informativas. En total, 86 personas han requerido asistencia sanitaria y 34 han sido trasladadas a centros hospitalarios.

Mella en la economía

Inevitablemente, el confinamiento de la población ha afectado al desarrollo habitual de la actividad económica de la región. Si bien aún no hay datos definitivos sobre la trascendencia que ha tenido la medida del Govern sobre la economía catalana, es innegable su impacto.

Pimec ha constatado que la afectación ha sido desigual según sectores y territorios. Allí donde ha sido posible se ha priorizado el teletrabajo, reduciendo notablemente la movilidad. Los sectores más expuestos al exterior, como la construcción o parte de la logística, han ajustado jornadas y reforzado medidas preventivas.

La patronal asegura que no se han registrado conflictos laborales relevantes, y reclama revisar los protocolos para garantizar proporcionalidad y seguridad jurídica en futuros episodios meteorológicos. El principal impacto visible se ha concentrado en el transporte aéreo y en la reducción del tráfico de mercancías.

Otras patronales, como la FOEG, han reclamado mayor proporcionalidad territorial. Consideran que la paralización general tiene un coste relevante en comarcas acostumbradas a episodios de viento fuerte.

El muro derribado por el viento en la Ciutat Esportiva del Barça

El muro derribado por el viento en la Ciutat Esportiva del Barça CULEMANIA

Heridos

En Barcelona, dos personas fueron trasladadas al Hospital Vall d’Hebron: un hombre de 46 años en estado crítico, tras la caída del tejado de una nave industrial y otro de 68 años en estado grave por la caída de una farola, con fracturas y traumatismo torácico.

En el Hospital de Bellvitge han ingresado dos voluntarios de Protección Civil heridos por la caída de un árbol mientras retiraban obstáculos de la vía, uno de ellos en estado crítico. Otros dos compañeros resultaron heridos leves y fueron atendidos en Sant Boi, donde recibieron el alta tras la exploración.

En Sant Pau de Segúries (Girona), un trabajador resultó herido grave tras la caída de un fragmento de muro y fue trasladado al Hospital Josep Trueta. En Olot, dos hombres de 54 y 51 años ingresaron en estado menos grave después de que un árbol les cayera encima mientras trabajaban en la retirada de restos de la vía.