Sede de Isdin en Barcelona / EP

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Marian Puig se embarca en su otra gran empresa familiar tras dejar Isdin

El empresario se incorpora al consejo de Guasch Hermanos, histórica compañía textil fundada por los antecesores de su madre a mediados del siglo XIX

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Marian Puig dejó a finales del pasado año la presidencia de Isdin, tras diez años en el cargo y cerca de 25 en la compañía. Sin embargo, el movimiento no ha supuesto un abandono del entorno de la empresa familiar.

Eso sí, después de toda una vida centrado en el negocio fundado y gestionado por sus antecesores por vía paterna, a partir de ahora se involucrará en el que lleva su segundo apellido: Guasch.

Junto a sus cuatro hermanos, entre ellos Marc Puig, presidente ejecutivo de la cotizada Puig Brands desde 2007, Marian Puig forma parte de una estirpe empresarial familiar tanto por parte de padre como de madre. Su progenitor, Mariano Puig Planas, fue el gran impulsor del grupo de perfumería y belleza fundado por su padre, especialmente en el plano internacional.

Sin embargo, el espíritu emprendedor familiar también corre por las venas de los Puig Guasch gracias a la familia de su madre, María Guasch Julià. La viuda de Mariano Puig Planas forma parte de la quinta generación de los fundadores de la textil Guasch Hermanos, que dio sus primeros pasos allá por 1859.

Es en esta compañía en la que aterriza Marian Puig tras cerca de un cuarto de siglo centrado en Isdin, farmacéutica participada al 50% por Puig. En concreto, formará parte por primera vez de su consejo de administración, al que llega acompañado de su hermano Antonio.

Proceso transformador

Guasch Hermanos se encuentra desde hace unos años en pleno proceso de transformación y ampliación de su negocio tradicional, basado originalmente en la producción y venta de pañuelos de bolsillo.

María Guasch Julià comparte generación con sus hermanos Matías y José, protagonistas del gran salto que experimentó la empresa en los años 70 y 80. La modernización de los procesos industriales a gran escala, en plena etapa del desarrollismo en España, hizo posible un considerable proceso de expansión, especialmente enfocado en las ventas en el exterior.

Todo había empezado a finales de la década de los 50 del siglo XIX, con el establecimiento de la primera fábrica en la localidad barcelonesa de Capellades, a unos 60 kilómetros de la capital. Desde entonces, Guasch no ha dejado de crecer hasta convertirse en un referente del buen vestir en Cataluña.

En la década de los 60 y los 70, Mariano Puig expandió el negocio del grupo que lleva su nombre por el exterior. Del salto de los productos a EEUU surgió el acuerdo para la distribución de Max Factor en España.

Mariano Puig Planas, artífice del proceso de internacionalización de Puig Brands / EP

Mariano Puig Planas, artífice del proceso de internacionalización de Puig Brands / EP

Años después llegarían los acuerdos con Paco Rabanne y Carolina Herrera, ya a finales de los 80, para la producción y distribución de sus fragancias. Firmas que aún forman parte de la cartera de Puig Brands como activos estratégicos.

Mientras que los descendientes del matrimonio Puig-Guasch han centrado su carrera empresarial en el grupo al que dan nombre, especialmente en los casos de Marc y Marian, María Guasch siguió dando apoyo a sus hermanos para hacer crecer el negocio de sus antepasados.

Diversificación

Ya con la siguiente generación al frente de la empresa, los Guasch Torrens, María Guasch no ha dejado de participar en la compañía. De hecho, ocupó un puesto en el consejo de administración hasta finales de 2022, poco después de enviudar.

Con una gestión profesionalizada, la sexta generación de los Guasch se han encargado de consolidar la diversificación del negocio familiar. Sin dejar atrás los pañuelos, que se mantienen como seña de identidad de la empresa, Guasch Hermanos inició el presente siglo abriéndose a nuevos productos en su cartera, como la ropa interior para hombre, pijamas, batas, camisones y prendas para el baño.

Filantropía

Precisamente, hasta la marcha de María Guasch del consejo, el apellido Puig no había tenido presencia en el principal órgano ejecutivo de la compañía. En aquel momento, Daniel Puig Guasch tomó el relevo de su madre con un puesto de vocal. A partir de ahora, le acompañarán también sus hermanos Marian y Antonio.

En este tiempo, lo que no ha dejado de lado María Guasch ha sido su labor filantrópica. Es conocido su compromiso con causas sociales y educativas. Entre otras dedicaciones, ejerce como patrona de la Fundación Elena Barraquer, centrada en la lucha contra la ceguera evitable por cataratas en países en vías de desarrollo.