
Goiko Llobet, CEO y fundador de GrowPro
La quiebra de GrowPro deja una deuda de más de medio millón a estudiantes y trabajadores de todo el mundo
La bancarrota de la agencia trunca los planes vitales de centenares de personas, que no pueden empezar su aventura en el extranjero o se ven obligados a volver a sus países de origen
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Más de medio millón de euros. Este es el agujero que deja la quiebra de GrowPro, la agencia de estudios en el extranjero del empresario valenciano Goiko Llobet.
Una cifra que aportan estudiantes y trabajadores de todo el mundo y que aumentará a todas luces. Estos se han organizado en redes sociales con una plataforma de medio millar de personas que han reportado un importe que supera los 780,997.73 euros hasta este martes.

Goiko Llobet, consejero delegado de la quebrada GrowPro
En todo el mundo
GrowPro, fundada en 2012, tramita los visados y las matrículas de estudiantes de todo el mundo. En su cartera de destinos constan siete países: Australia, Canadá, Estados Unidos, Irlanda, Malta, Emiratos Árabes y Nueva Zelanda.
La empresa ha suspendido las operaciones de sus 14 oficinas y ha presentado concurso de acreedores voluntario, pilotado por el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Valencia. El magistrado nombró a Insolvenza SLP como administrador concursal. El Boletín Oficial del Estado (BOE) lo hizo oficial el 7 de febrero y la situación arrastra a GrowPro Experience y GPX Group SL, su holding.
El inversor se retiró en el último momento
La bancarrota ha sorprendido a jóvenes de todo el globo habiendo pagado a la agencia de Llobet para empezar su aventura en el extranjero. O bien para tramitar un nuevo visado que les permita seguir residiendo en sus países de destino de forma legal. Las escuelas tampoco han recibido múltiples importes, por lo que estas no admiten a los afectados.
GrowPro ha seguido cobrando a los estudiantes mientras se hundía porque un inversor prometía salvar la empresa, pero se echó atrás en el último momento. La dirección incluso ofrecía incentivos a los equipos de ventas para cerrar nuevos contratos con el concurso de acreedores ya en marcha. Muestra de ello es este mensaje del 7 de febrero, a una semana del Día de San Valentín.

Mensaje de la dirección de GrowPro ofreciendo incentivos a los comerciales con el concurso de acreedores en marcha
"Mi pareja y yo pagamos 2.000 dólares australianos [1.200 euros] para empezar el proceso de renovación de visado. Ya acabamos de hacer la segunda denuncia", explica Fiorella. "No pagaron a la escuela a la que iba a ir, se quedaron 2.700 euros y ahora nadie responde", agrega Nico.
La quiebra deja en la estocada a españoles, chilenos, argentinos, mexicanos, colombianos, peruanos… y a sus 350 trabajadores, también repartidos por el mundo y sin haber cobrado la nómina de febrero y varios incentivos, aseguran. Todos ellos tienen hasta inicios de marzo para informar al administrador concursal de las cantidades que se les debe.
Los motivos de la quiebra
Llobet presentaba GrowPro como una startup de oro. Alcanzó una facturación de 45 millones de euros en 2023, doblando las ventas del ejercicio anterior. También cerró dos rondas de inversión por valor de tres millones del fondo Kfund.
¿Cuáles son los motivos de la caída? La empresa señala los cambios acometidos por el Gobierno de Australia en las condiciones de ingreso al país. Esto generó una importante caída en las ventas y una gran cantidad de reembolsos del dinero que, pagado por los estudiantes, la agencia utilizaba para sufragar costes.

La agencia valenciana GrowPro ofrecía a sus 'growers' en torno a medio millar de "experiencias" al mes en siete países
"La cantidad dedenegaciones fue brutal el año pasado", explican extrabajadores, que agregan: "Los Estados penalizan si el perfil tiene una visa denegada previamente, utiliza un avalista o sus padres les dan dinero todavía con 35 años".
Todo este cambio de guion sorprendió a la agencia en sus planes de expansión a Brasil y Asia, y en plena conversión de procedimientos operativos como resultado de la entrada de fondos externos que hacían imperativo el crecimiento.