Criteria se ha puesto manos a la obra para resolver una situación complicada y con peligro de enquistarse en una de sus principales participadas: Naturgy. Pendiente desde hace tiempo de una obligada reestructuración accionarial, dado el perfil de algunos de sus accionistas de referencia, y con notables problemas de liquidez en bolsa debido a su cada vez más exiguo capital flotante, el hólding de La Caixa trabaja ya en la búsqueda de un nuevo inversor que resuelva ambas cuestiones prácticamente al unísono.

En este contexto se sitúa el proceso negociador que la sociedad de cartera ha emprendido con potenciales interesados en entrar en el capital de la compañía energética, de la que es el primer socio con una participación próxima al 27%.

Anuncio al mercado 

En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Criteria ha admitido estas conversaciones después de que diversas informaciones publicadas en las últimas horas desvelaran sus movimientos, cuya finalidad última es garantizar una transición ordenada en el capital de la energética.

El 40% de los títulos de la empresa que preside Francisco Reynés está en manos de grandes fondos como GIP y CVC, cuya estrategia y operativa habituales les sitúan desde hace tiempo en posición de salida del grupo.

Francisco Reynés, presidente de Naturgy / NATURGY

 

En el caso de GIP, su aterrizaje en Naturgy data del último trimestre de 2016, cuando adquirió sendas participaciones del 10% a la propia Criteria y a Repsol. Aproximadamente año y medio después llegó CVC, que contó con el apoyo de Corporación Financiera Alba (sociedad de cartera participada de forma mayoritaria por la familia March) para constituir Rioja, un vehículo que compró a Repsol el 20% que le restaba en el capital de la gasista.

Ambos fondos han superado con creces el plazo de inversión que suelen establecer en un determinado activo, lo que genera un riesgo permanente de salida del capital y, por ende, de llegada de un nuevo inversor, con la incertidumbre que acarrea habitualmente este tipo de transiciones. 

IFM complica el escenario

El escenario se complicó aun más con la llegada del australiano IFM, cuya inversión data de finales de 2021. Entonces adquirió cerca de un 11% a través de una opa parcial, porcentaje que ha elevado hasta el 15% con compras en mercado

Su entrada no llegó a ser calificada de hostil pero sí de "no solicitada"; su estrategia agresiva en el proceso de la opa y sus pretensiones expresadas públicamente de contar con presencia en el consejo de administración antes incluso de aterrizar en el capital no fueron una carta de presentación precisamente amable. 

Un panel del Ibex 35, en el Palacio de la Bolsa, a 12 de enero de 2024, en Madrid (España) EDUARDO PARRA - EUROPA PRESS

Además, su incorporación a la compañía sin haberse resuelto la salida de GIP y CVC dejó a Naturgy en una situación complicada que, con el paso del tiempo, está tornándose en insostenible. Desde hace algo más de dos años, el porcentaje de acciones de la compañía que fluctúa libremente en el mercado se sitúa por debajo del 10%, lo que deja al valor en una situación de debilidad por su escasa liquidez

El efecto de esta situación se ha plasmado en la reciente exclusión de Naturgy de los índices MSCI, referentes en los principales mercados bursátiles, precisamente por criterios de liquidez.

Castigo bursátil 

Desde que se conoció esta noticia, las acciones de Naturgy han caído cerca de un 12%, frente a los avances próximos al 5,5% experimentados por el Ibex 35 en este periodo. En lo que va de año, la energética se deja más de un 20%, incluso tras la reacción alcista de este martes, que contrasta con el avance superior al 4% mostrado por el selectivo en 2024. Naturgy obtiene el cuarto peor rendimiento de los componentes del índice desde el cierre del pasado año. Acciona Renovables, que se deja cerca de un 29%, también fue excluida de los MSCI y por idéntico motivo.

Como explicó Reynés a los accionistas en la junta celebrada recientemente, numerosos inversores institucionales ligan sus carteras a la composición de indicadores como éstos, por lo que proceden de forma automática a deshacer las posiciones que mantienen un valor en el caso de que éste deje de estar integrado en la relación.

Complicaciones

De este modo, Criteria pretende resolver esta encrucijada antes de que Naturgy se vea abocada a males mayores, como podría ser incluso una eventual salida del Ibex, dado que para su composición también se emplean criterios de liquidez y volumen de contratación, que en el caso de la energética son muy inferiores a lo teóricamente requerido.

El presidente de Criteria Caixa, Isidro Fainé (izq.), junto al consejero delegado, Àngel Simón Criteria

La operación no será sencilla, dado que el acuerdo depende en último término de los fondos accionistas de Naturgy; tampoco la facilita la citada depreciación sufrida por la acción, que deja bajo minimos las potenciales plusvalías para los fondos (aunque han obtenido cuantiosos ingresos vía dividendos). 

A todo esto cabe añadir que la maniobra requeriría de una opa si fuera abordada por un solo inversor, ya que implicaría la compra de más del 30% del capital. Y también de la preceptiva autorización del Gobierno, en el caso más que probable de que procediera del exterior.

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