Parroquia de Sant Isidor, en el Eixample, que acogerá el nuevo centro de investigación del Hospital Clínic Barcelona / CG

Parroquia de Sant Isidor, en el Eixample, que acogerá el nuevo centro de investigación del Hospital Clínic Barcelona / CG

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El Clínic proyecta un centro de investigación del Covid en una iglesia

El mejor hospital de Cataluña negocia la compra de la Parroquia de Sant Isidor al Arzobispado de Barcelona para transformarla en un 'hub' científico

17 febrero, 2021 00:00

El Hospital Clínic Barcelona plantea convertir una iglesia en un centro de investigación contra el Covid-19 y otras enfermedades. El mejor hospital catalán ha abierto una negociación con el Arzobispado de Barcelona para expandirse a la Parroquia de Sant Isidor, situada en el barrio del Eixample. La operación planteada es la compra del centro religioso para expandir la ciudad sanitaria. De forma concreta, para ubicar allí un nuevo edificio científico centrado en estas dolencias. 

Fuentes conocedoras del proyecto indican que el Clínic y el Arzobispado tienen avanzado el diálogo y se muestran confiados en que ambos presentarán el plan conjunto en las próximas fechas. Los actores implicados señalan que las conversaciones están en marcha. Declinan comentar ningún detalle sobre el futuro hub científico, aunque Crónica Global ha logrado recabar algunos datos de la inversión en curso. 

"Tienen 15 días para marcharse"

Por ahora, las entidades sociales que estaban ubicadas en el centro religioso,  el número 176 de la calle Urgell, buscan una nueva ubicación en la ciudad. Se trata del Esplai Sant Isidor y de delegaciones de Cáritas y el Banco de Alimentos que atienden a las familias en situación de riesgo del barrio. 

Todas estas organizaciones aún ocupan locales de la parroquia. Con todo, ya han empezado a buscar una alternativa junto al párroco local y el Arzobispado. Hecho que, según las fuentes consultadas, indicaría que solo quedaría cerrar los últimos flecos de la operación. 

Primera ampliación del Clínic

Otras voces conocedoras del proyecto aseguran que se ha llegado a un entendimiento respecto al grueso de la operación. El complejo médico que pilota el nefrólogo Josep Maria Campistol compraría los terrenos de la iglesia y transformaría el actual inmueble en un espacio adequado para albergar un "espacio de investigación, no solo contra el Covid-19, sino también otras muchas enfermedades". 

Con ello, el hospital ocuparía un edificio religioso infrautilizado --"tiene muy pocos fieles", avisan los vecinos-- y lo relanzaría como hub científico. Es su primera ampliación antes de que tres Administraciones, Generalitat de Cataluña, Diputación y Ayuntamiento de Barcelona, pacten un lugar para la ampliación completa del equipamiento sanitario que aún está pendiente. Por lo pronto, ya han descartado la Escuela Industrial, como quería Campistol

Vecinos: "Muy positivo"

La apertura de un nuevo centro de investigación en una iglesia del Eixample sería, de este modo, el primer paso para que el distrito central de Barcelona acoja diversas instalaciones segregadas del hospital. Finalmente, se ampliará de forma fraccionada ante el no de Diputación y Ayuntamiento a ocupar la Escuela Industrial. 

Los vecinos de la zona han acogido con los brazos abiertos la transformación. Solo piden que se pacte lo antes posible la ubicación alternativa del banco de alimentos, que sí tiene muchos usuarios. "Dan la vuelta a la esquina", alertan los residentes. "Generará mucha más riqueza que una iglesia que apenas tiene feligreses", explican desde el Coyote D7 Pool, un establecimiento ubicada en la esquina. 

El Clínic tiene recursos

¿Pero tiene capacidad financiera el Clínic para embarcarse en una operación así? Según sus últimas cuentas anuales auditadas, las de 2018, el consorcio Hospital Clínic facturó 497,82 millones de euros, cifra que implica un incremento del 5% con respecto a los 472,87 millones del ejercicio anterior. Ganó 2,92 millones de euros, el 85% menos que el ejercicio precedente, cuando el excedente neto alcanzó los 5,43 millones, pero que confirma que las cuentas están saneadas. 

Es cierto que la pandemia del coronavirus ha pasado factura a los libros de una ciudad sanitaria de excelencia. También es factual que el Clínic es un consorcio concertado con el Servicio Catalán de Salud (CatSalut), lo que asegura su viabilidad financiera por medio de recursos públicos. De hecho, fue esto, recursos de la caja común, lo que garantizó la última operación del Clínic: la polémica absorción del Hospital Plató, también en Barcelona. Otra ampliación, pero relacionada con la parte privada del centro sanitario.