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Una joven con un cigarrillo electrónico / PX

Vapear o fumar: qué es mejor, cuáles son las diferencias y qué es más sano

La desinformación que hay sobre el vapeo está causando una gran confusión. ¿Qué es realmente un cigarrillo electrónico y cuáles son las diferencias con uno de picadura envuelta en papel?

6 min

¿Vapear es lo mismo que fumar? Aunque el Ministerio de Sanidad haya lanzado una campaña en la que mete en el mismo saco los cigarrillos electrónicos y el tabaco, lo cierto es que no tienen nada que ver.

El Gobierno ilustra con imágenes de jóvenes inhalando humo de vapeadores el lema "el tabaco ata y te mata en todas sus formas". Lo curioso del asunto es que estos dispositivos no tienen ningún parecido con el tabaco convencional que cada año mata a 52.000 personas sólo en España.

Por qué vapear no es fumar: seis diferencias

La campaña del ministerio y la desinformación que hay sobre el vapeo están causando una gran confusión, y la mejor forma de aclararse es sabiendo qué es realmente un cigarrillo electrónico y cuáles son las diferencias reales entre vapear y fumar.

1) Un vapeador no es un cigarrillo

Los vapeadores son dispositivos con forma de cigarrillo convencional que pueden liberar o no nicotina a través del calentamiento de un líquido que llevan en su interior. Hay líquidos con diferentes aromas, como también hay varios niveles de concentración de nicotina; incluso los hay que no contienen absolutamente nada de nicotina, lo que ha ayudado a muchas personas a dejar de fumar.

El líquido de los vapeadores se calienta hasta los 350 grados mediante una batería que se carga con un puerto USB. Se aspira el contenido, lo que expulsa vapor –y nunca humo– al exhalarlo. 

2) Los vapeadores no tienen tabaco

El tabaco es una planta y contiene nicotina; el vapeo, en cambio, puede tener o no nicotina, pero nunca contiene tabaco. De hecho, lo más frecuente es que sea una salida a la dependencia al tabaco, que cada año mata a ocho millones de personas en el mundo.

Una joven vapea un cigarrillo electrónico
Una joven vapea un cigarrillo electrónico

3) El humo del tabaco es lo cancerígeno, el vapor no lo es

Un vapeador no es un fumador y fumar un cigarrillo es algo totalmente distinto a vapear. De hecho, los expertos médicos han afirmado que la nicotina es una sustancia adictiva, pero que no es la causa original de las enfermedades asociadas al tabaco, como el cáncer de pulmón o de garganta.

El humo del tabaco contiene más de 700 productos químicos, siendo la nicotina uno de ellos. Alrededor de cien de estas sustancias químicas están clasificadas por las autoridades sanitarias como causas de una potencial enfermedad.

En las cápsulas de los vapeadores no están presentes estos productos químicos del tabaco, sino elementos como agua, glicerina vegetal (que se utiliza en la industria de la alimentación), acetato de nicotina y saborizantes. Todos estos ingredientes han sido supervisados por el Ministerio de Sanidad.

4) Vapear es un 95% más sano que fumar

Tras analizar una década de estudios científicos sobre el cigarrillo electrónico, el Ministerio de Sanidad británico y el Real Colegio de Médicos del Reino Unido han determinado que vapear es un 95% menos perjudicial que fumar. Es decir, que el posible daño que pueden hacer los cigarrillos electrónicos sería, como mucho, el 5% del que hace el tabaco con sus centenares de sustancias cancerígenas.

Cajetilla de tabaco con una imagen de la campaña para dejar de fumar / PX
Cajetilla de tabaco con una imagen de la campaña para dejar de fumar / PX

5) Ayudan a dejar de fumar

Además de concretar que son un 95% más sanos, las anteriores investigaciones han demostrado que los vapeadores pueden ayudar a los fumadores a dejar el tabaco

Al respecto, en Reino Unido el número de fumadores (14,4%) ha caído a los niveles más bajos de toda la Unión Europea (26%). Esta bajada responde a una sustitución del tabaco por el vapeo, transición que ha contado con todo el apoyo de las autoridades sanitarias inglesas.

De hecho, el Departamento de Salud Pública inglés publicó un informe que detallaba que al menos unas 20.000 personas al año en Reino Unido logran dejar de fumar gracias a los cigarrillos electrónicos. Este éxito ha llevado a numerosas sociedades médicas a solicitar que los vapeadores sean considerados medicamentos.

6) Vapear es más barato que fumar

Vapear no solo es un 95% más sano, según las investigaciones mencionadas, sino que también ayuda a ahorrar, pues aunque el desembolso inicial es más costoso (el dispositivo cuesta entre 50 euros y 70 euros), las recargas apenas cuestan unos 5 euros y duran semanas.

Cigarrillos electrónicos con forma de de cigarrillo de tabaco / PX
Cigarrillos electrónicos con forma de de cigarrillo de tabaco / PX

Como vemos, vapear y fumar no tienen nada que ver.