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Fachada del Hospital Vall d'Hebron / EP

Vall d'Hebron estudia la rehabilitación con caballos en niños después de un cáncer

La hipoterapia incluye a 15 participantes de entre 4 y 18 años que pueden tener secuelas con el paso del tiempo

3 min

El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona estudia si la rehabilitación asistida con caballos disminuye las secuelas que la terapia oncológica puede ocasionar en niños y adolescentes que hayan sufrido un cáncer con afectación del sistema nervioso central.

El proyecto, bautizado con el nombre de 'Cabalgando la vida', se desarrolla en el centro hípico adaptado de la Fundación Federica Cerdá, en Sant Cugat del Vallès, y es financiado por la Fundación Real Club de Polo de Barcelona.

Entre 4 y 18 años

El proyecto está orientado a niños de entre 4 y 18 años que han superado un cáncer, y que pueden tener secuelas con el paso del tiempo, ya sea en forma de trastorno de movilidad o neurocognitivo. Los primeros resultados muestran como además de fomentar sus habilidades físicas a través de ejercicios, como la movilidad, les permite mejorar su estado de ánimo o la capacidad de relacionarse con otras personas.

El nuevo estudio debe permitir analizar de qué manera se pueden reducir estos efectos en los pequeños gracias al contacto directo con los caballos. Impulsado por la Fundación Real Club de Polo de Barcelona, ​​la lleva a cabo el Hospital Universitario Vall d'Hebron conjuntamente con las Escuelas Universitarias Gimbernat y en colaboración con la Fundación Federica Cerdá y la Asociación Española Contra el Cáncer.

Fase preliminar

"El estudio está en una fase muy preliminar, pero ya vemos una mejora en el ámbito afectivo, sobre todo psicológico", señala la doctora Anna Llort, adjunta del Servicio de Oncología Pediátrica del Valle de Hebrón. Se trata de pacientes que han estado muchos meses cerrados, más allá del confinamiento derivado de la pandemia, en hospitales y sometidos a operaciones y tratamientos.

El ensayo ya ha incluido hasta ahora niños entre seis meses y un año después de recibir el alta de la terapia oncológica. El proceso consiste en 24 sesiones individuales, una por semana, donde con la ayuda de un rehabilitador especializado en hipoterapia se hacen actividades para estimular la memoria, la habilidad y la motricidad.