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Mueren 20 ancianos en un asilo de la "zona confinada" por Quim Torra

Un geriátrico de Vilanova del Camí, en la teórica área de cuarentena de la Generalitat, denuncia fallecimientos múltiples y acudirá a Fiscalía

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Una residencia de personas mayores situada en la "zona de confinamiento" decretada por el presidente catalán Quim Torra en Igualada y su entorno el 12 de marzo ha denunciado la muerte de 20 ancianos. El centro gerontológico Amavir, ubicado en Vilanova del Camí, en el perímetro del área de cuarentena, ha sufrido al menos 20 muertes vinculadas al Covid-19, la infección provocada por el virus SARS-CoV-2, en ocho días.

Lo ha denunciado la alcaldesa del municipio, la socialista Noemí Trucharte (PSC), quien alertó el sábado de que su equipo de gobierno recibía quejas de las trabajadoras del centro. Las empleadas describían una situación muy distinta a la de la dirección del asilo. Finalmente hoy lunes, el ayuntamiento ha emitido un comunicado en el que consigna la muerte de 20 residentes del geriátrico Amavir. Los servicios sanitarios solo realizaron la prueba de detección del virus a uno de los finados. Dio positivo.

A Fiscalía

La información de que dispone el consistorio es que, además de las víctimas mortales al calor de la pandemia, hay cuatro internos que han dado positivo. Estos residentes se encuentran aislados. El equipo de gobierno desconoce si el resto de residentes, hasta 180, están separados de las personas infectadas. Tampoco conoce el equipo de Trucharte si los 80 empleados han recibido test PCR de detección del virus. 21 de ellos están de baja médica.

La administración local mantendrá hoy una reunión con la dirección de Amavir Vilanova del Camí para recabar más información. El cónclave urgente llegará tras amenazar el gobierno municipal con llevar su gestión a la Fiscalía Superior de Cataluña, que ha iniciado pesquisas sobre 25 geriátricos tras múltiples muertes. Antes se lo pidió la asociación El Defensor del Paciente.

El confinamiento, ¿fue efectivo?

Las muertes en la residencia Amavir de Vilanova del Camí (Barcelona) vuelven a arrojar dudas sobre la eficacia del supuesto confinamiento que implementó la Generalitat de Cataluña en la zona de la Conca d'Òdena, en torno al municipio de Igualada, el 12 de marzo. Un brote en el Hospital de la localidad convenció al Govern de que debía actuar. No obstante, la supuesta cuarentena no se diferenció de la que existía en el resto de España, salvo por controles extra en las carreteras. Mercancías y transportistas siguieron entrando en el perímetro confinado. El virus escapó de la zona restringida. El propio alcalde de Igualada, Marc Castells (Junts per Catalunya) cuestionó las medidas al anunciar que solo en marzo murieron en la población y localidades limítrofes 140 personas, un 300% más que un marzo convencional.

El supuesto confinamiento de Igualada acabó ayer domingo, 5 de abril, después de que el Gobierno catalán pidiera al Ministerio de Sanidad que lo levantara. Con las medidas aprobadas por el Gobierno al amparo del Real decreto 463/2020 del estado de alarma, reforzarlas en esta zona de Cataluña carecía de sentido. Un portavoz de la policía local ha confirmado que el municipio ha tenido controles por carretera hasta hoy, al encontrarse en la zona de la Conca d'Òdena, la que, en teoría, el Govern blindó por el virus.