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Guardias civiles durante el referéndum del 1-O / EFE

El procés acuña un nuevo síndrome policial

En los seis primeros meses de 2018 se han producido cuatro suicidios y dos tentativas entre miembros de la Guardia Civil en toda España

Leticia Fuentes
8 min

-Me comentan que un compañero destinado en un puesto principal se ha suicidado. ¿Sabemos algo más del asunto?
-Esperemos que no sea cierta la noticia, vaya año llevamos si se confirma.
-La noticia está confirmada. Santa Pola (Alicante). Descanse en paz.

Esta es una de las conversaciones que se pueden leer en uno de los foros de la Guardia Civil donde se comunican entre compañeros las últimas bajas. Un problema que, como ya denota la conversación, ha dejado de ser un suceso aislado para convertirse en la principal causa de muerte entre los agentes de los cuerpos de seguridad del Estado. En lo que llevamos de 2018, ya se han producido cuatro suicidios y dos tentativas en el cuerpo de la Guardia Civil

En todos los cuerpos

Aunque la mayoría de cifras solo se refieren a la Guardia Civil, el problema se extiende al Ejército, Policía Nacional y Mossos d’Esquadra. Según confirma la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), 2017 fue el año más crítico para el cuerpo con 17 casos, seis de ellos durante el verano, que suele ser la peor época.

En caso el de la Policía Nacional, en los últimos cinco años se conocen 45 bajas y en el de los Mossos d’Esquadra, a pesar de no tener datos oficiales, el último se producía el pasado diciembre, cuando un agente se suicidaba con su propia arma mientras custodiaba a un preso en el Hospital de Bellvitge.

Enfermedades mentales

Ante la pasividad del Gobierno, la Asociación Unificada de Guardia Civiles llevó a cabo un estudio junto al psicólogo independiente Daniel Jesús López Vega. Entrevistó a 1.084 agentes y reveló sus alarmantes conclusiones en el libro ¿Todo por la patria?

El estudio mostraba tres datos importantes: el 6,7% de los policías que se habían quitado la vida tenía diagnosticada una enfermedad mental, un 10% tenía antecedentes de suicidio en algún familiar y un 26% había pensado alguna vez en suicidarse. De este último dato, el 21% lo había planificado y el 4% ya lo había intentado alguna vez. Cifras aún más sorprendentes si hablamos de que un 97,7% de los guardias civiles trabajaban directamente con armas de fuego y que el 95% de los policías que se suicidan lo hacen con un arma, suya o de algún compañero.

La conclusión más contundente de dicho estudio es que en la Guardia Civil hay más suicidios que en el resto de población.   

López Vega insiste en la importancia de "luchar contra el estigma para evitar que se piense que necesariamente por haber sufrido un trastorno psicológico se debe estar incapacitado para algo, porque no es así. Puede ser curable y no afectar a tu vida cotidiana". Y es solo el 20% de quienes sufren algún transtorno no físico acuden a los médicos de la institución.

El Síndrome del Norte da paso al del ‘Este’

"El Síndrome del Norte es una vivencia de personas que de forma directa o indirecta sufrieron los efectos del terrorismo de ETA y su violencia. Este malestar psicológico desembocó en una amplia gama de trastornos mentales que muchos a día de hoy arrastran", afirma López Vega al referirse al fenómeno. Aunque ETA ya no está, algunos han ampliado el significado de este concepto utilizándolo como término para referirse a los trastornos que sufren los soldados españoles que vuelven tras su misión en el extranjero.

Tras el Síndrome del Norte llega el del Este como consecuencia del procés, o así lo reconocen desde la Policía Nacional y algunos mossos. El estrés y el acoso a los policias y a sus familias, derivado de la situación política, ha provocado que entre 2017 y 2018, a 260 agentes nacionales se les haya aprobado la salida de Cataluña, y a gran distancia de otros años, solo 10 han pedido ser destinados a esta comunidad.  

López Vega se niega a identificar cualquier caso de trastorno psicológico como 'Síndrome del Norte' y ante la pregunta sobre el nuevo concepto de 'Síndrome del Este' contesta: "No deberíamos hablar del Síndrome del Este por la situación en Cataluña ni tan solo del síndrome del Sur, entre los efectivos que trabajan en la lucha del narcotráfico en el Campo de Gibraltar. Deberíamos hablar de enfermedades ya categorizadas como trastorno de estrés postraumático (TEPT) o la ansiedad para combatir ese estigma".   

Un plan de prevención deficiente

Ante las constantes quejas sobre el creciente número de bajas y suicidios en los cuerpos policiales españoles, en 2002 se creó un Plan de Prevención de Conductas Suicidas que se renueva anualmente. Aunque, no fue hasta el 2004 cuando se realizó un gran despliegue de psicólogos en el cuerpo. 

Algunos discrepan y hablan de un plan deficitario que ofrece un psicólogo para cada 1.200 agentes. Un plan incapaz de parar las 17.223 bajas psicológicas que se produjeron entre 2005 y 2012. Por ese motivo, desde los sindicatos piden aplicar el mismo modelo de que disponen los Mossos d'Esquadra con un servicio psicológico disponible para los agentes las 24 horas del día. 

Policia Nacional durante una manifestación en Barcelona

Policia Nacional durante una manifestación en Barcelona

Un problema multifactorial 

Tanto los sindicatos como los psicólogos afirman que el suicidio es multifactorial debido a distintas causas como el estrés, los problemas familiares y las malas condiciones laborales. Aunque la Unión de Guardias Civiles insiste en que en el 50% de los casos, la mitad, tienen que ver directamente con lo laboral y que la gran mayoría son guardias civiles rasos que en algún momento pasaron por el País Vasco de la peor época. 

No solo policías, tal y como cuenta López Vega también hay políticos, periodistas y ciudadanos de todo tipo que se han visto afectados por ese estrés postraumático como consecuencia de años de terrorismo y violencia.