Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Imagen de un quirófano del Hospital Universitario de Bellvitge (HUB), en L'Hospitalet de Llobregat / EP

La quinta ola alcanza a los hospitales catalanes

Vall d'Hebron restringe de nuevo las visitas a ingresados, mientras Bellvitge trabaja a pleno rendimiento y ya nota un aumento de actividad

3 min

Una historia ya vivida. Al menos, en cuatro ocasiones. Los hospitales catalanes vuelven a sufrir presión, relativa hasta ahora pero creciente, por el aumento de contagios con el virus SARS-CoV-2 en el territorio, que presenta de los peores datos epidemiológicos de Europa. 

El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona ha informado de que restringe las visitas de acompañantes a pacientes ingresados. La medida, ya tomada en anteriores olas, busca reducir el riesgo de infecciones en un momento en el que la autonomía vive una explosión de contagios por la variante Delta del virus. A partir de hoy, pues, quedan prohibidas las visitas a hospitalizados salvo excepciones, como pacientes pedriátricos, dependientes o mujeres que dan a luz. 

Bellvitge, a pleno rendimiento

La decisión del mayor hospital público catalán tiene lugar cuando otro complejo sanitario del Instituto Catalán de Sanidad (ICS) ya nota presión asistencial por el impacto de la quinta ola. Según datos a los que ha podido acceder este medio, la ciudad sanitaria tiene 93 personas ingresadas con Covid-19, 26 más que ayer. En los últimos dos días, hasta 39 ciudadanos han sido hospitalizados en este centro con la infección. 

Veinte pacientes han entrado en la unidad de semicríticos (ocho más), mientras que otros veinte (20 más) están en planta. La UCI de Bellvitge tiene en estos momentos nueve pacientes, dos menos que el último conteo. Funciona también a toda máquina el edificio Delta, el satélite del hospital público. Solo el fin de semana, el anexo ha atendido a 175 personas sospechosas de tener Covid-19; ha diagnosticado 49 infecciones y ha atendido a 72 personas con PCR positiva previa. 

Nuevas medidas

Los datos de los hospitales catalanes constatan una nueva ola del coronavirus en la región, la quinta desde que el patógeno llegó a España en marzo de 2020. El nuevo rebrote golpea especialmente a la población joven, por cuanto es la que resta por vacunar. 

No obstante, la nueva explosión de la epidemia es de tal magnitud que el presidente catalán, Pere Aragonès, ha anunciado nuevas medidas de restricción de la actividad económica y la interacción social. Las detallará en las próximas horas. Antes, el viernes, el Govern ya volvió a cerrar los interiores del ocio nocturno, que pudo reabrir bajo control de las autoridades el 21 de junio.