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La policía desaloja a un grupo de personas que estaban en el paseo del Born / EFE

La policía desaloja a 6.500 personas en Barcelona tras el fin del toque de queda

La mayoría de los participantes en las concentraciones eran jóvenes que iban sin mascarilla y no respetaban la distancia de seguridad

3 min

La Guardia Urbana, en coordinación con los Mossos d'Esquadra, ha desalojado a cerca de 6.500 personas de 31 emplazamientos de Barcelona durante la madrugada de este domingo, la primera sin toque de queda. Así lo ha explicado el teniente de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle. Estas primeras horas del día han transcurrido "sin accidentes y con algunas sanciones".

Las principales concentraciones se han producido en zonas como plaza Universitat, diferentes enclaves del barrio de Gràcia, Arc de Triomf, la plaza del Macba y la playa de Bogatell. Batlle ha alertado de que "las imágenes pueden ser preocupantes por constituir actos de absoluta irresponsabilidad" protagonizados sobre todo por personas jóvenes. Este colectivo aún no ha recibido la vacuna contra el Covid-19, por lo que no goza de inmunidad ante el virus y es especialmente vulnerable.

 

Botellón en el Macba tras el fin del toque de queda / PABLO MIRANZO

 A la espera de la normalización

Albert Batlle ha explicado que espera que a lo largo de los próximos días la situación se tranquilice, al mismo tiempo que la gente se adapte a la nueva situación. Sin embargo, ha hecho un llamamiento a la prudencia y a la responsabilidad colectiva "para que las imágenes que se han visto no se repitan en el futuro".

El teniente de alcalde de Seguridad ha celebrado que a partir de este mismo domingo bares y restaurantes pueden reabrir de manera continuada hasta las once de la noche. Con esta medida, asegura, se evitarán las concentraciones en espacios públicos. En la misma línea, ha confirmado que el consistorio y las autoridades sanitarias "elaboran un plan sectorial para el ocio nocturno", que, por el momento, sigue cerrado a la espera de reanudar su actividad tras un año en blanco.

Relajación excesiva

La actuación de de Mossos y de la Guardia Urbana de Barcelona se ha guiado por cuatro metas: garantizar las condiciones de convivencia, la seguridad viaria y seguridad ciudadana y minimizar el riesgo de contagios. En este sentido, el último objetivo ha sido el más difícil de abordar, dado que la mayoría de los concentrados no cumplía medidas sanitarias como llevar mascarilla o mantener la distancia de seguridad.

Finalmente, Batlle ha considerado que ha sido una noche intensa, con ambiente equiparable al de la verbena de San Juan, aunque no "no ha pasado nada" que no estuviera ya contemplado. Se daba por descontado que habría manifestaciones de euforia social tras seis meses de encierro nocturno.