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Iniciación a la lectura

Así son los mejores libros para aprender a leer

Conseguir que las nuevas generaciones se familiaricen con la lectura pasa por usar textos divertidos y adaptados a cada edad

7 min

Como tantos otros ámbitos, durante la última década los métodos educativos están sufriendo una profunda transformación. La digitalización de capacidades (contenidos en formato electrónico, sistemas de teleenseñanza, entre otros) y los continuos avances en el campo de la neurodidáctica han facilitado la reformulación de gran parte de las herramientas más convencionales aplicadas en la enseñanza. Una revolución que ha alcanzado incluso a los materiales más clásicos: las cartillas de lectura y libros para aprender a leer. Y es que frente a las colecciones tradicionales conocidas por todos, como Rubio o Micho, durante los últimos años han llegado al mercado nuevos formatos que han demostrado una mayor eficacia a la hora de que los más pequeños de la casa den sus primeros pasos con la lectura. 

Entre los autores de la nueva generación de material para la enseñanza de la lectura sobresale un nombre propio: la profesora D. Carlini, introductora de una serie de metodologías que, combinando simplicidad y atractivos formatos para el niño, garantizan los mejores resultados a la hora de desarrollar la capacidad lectora del niño. Veamos algunos de los libros para empezar a leer que esta autora pone a nuestra disposición y que figuran entre los más recomendados actualmente por los expertos en la materia.

Primeros pasos: la cartilla de lectura ‘Aprender a leer’ 

Para niños de entre tres y cinco años, la colección “Aprender a leer - Mis primeras sílabas y palabras” va camino de convertirse en un nuevo clásico, siendo muy probablemente la cartilla para aprender a leer más reconocida en la actualidad por pedagogos, profesores y padres. 

Su formato basado en sencillos pictogramas a color, combina letra ligada y de imprenta, junto con un método de enseñanza extremadamente sencillo, lo que permite que en pocas semanas el niño sea capaz de empezar a leer de manera autónoma sus primeras palabras y pequeñas frases. Todos estos elementos conforman un escenario que han hecho de esta cartilla de lectura la más demandada en los centros educativos de talante más innovador. El boca-oreja también ha surtido su efecto entre aquellos padres interesados en introducir a sus hijos en el mundo de la lectura de una manera eficaz, sabedores de los beneficios que una capacidad lectora correctamente desarrollada traerá al niño, muy particularmente en su futuro rendimiento escolar.

Tras la iniciación: la colección Leemos Juntos  

Para niños de ente cinco y seis años, capaces ya de leer pequeños textos, la profesora Carlini tiene una propuesta igualmente innovadora: la colección Leemos Juntos, que recoge un serie de relatos infantiles que el niño o niña lee conjuntamente con el adulto. Esto es, los textos se estructuran en páginas que deberá leer el niño y otras que deberá hacerlo el adulto. La complejidad de cada sección está adaptada, de modo que el niño lee textos sencillos pero igualmente cruciales para el desarrollo de la historia.

Las historias de la colección están protagonizadas por un grupo de pequeños detectives. Como buenos relatos de misterio, las narraciones se desarrollan para captar desde la primera página la plena atención del pequeño lector. Aún a edades tan tempranas, el niño empatiza fácilmente con los jóvenes protagonistas y se sumerge en la lectura de manera natural, máxime cuando sus padres o abuelos lo acompañan durante el proceso. 

La Lectura como actividad lúdica

Ritmos ágiles, atractivas ilustraciones y finales sorprendentes terminan de explicar el éxito de estas lecturas entre los más pequeños. Y esa probablemente sea la mayor cualidad de la colección: el niño o la niña entiende la lectura de estos relatos junto a sus padres esencialmente como un juego.

La práctica de la lectura se convierte para el niño de manera natural en algo divertido, redundando en que este primer acercamiento al libro se convierte en una experiencia enriquecedora. Igualmente positiva es la interacción que se establece entre el niño y el adulto mediante la lectura conjunta. Padres, madres y abuelos disfrutan de la experiencia tanto o más que el propio niño, reforzando la naturaleza lúdica de la experiencia. En definitiva, el niño o la niña aprenden de primera mano que leer es divertido, una experiencia gratificante que querrá repetir.

En resumen: una nueva forma de aprender a leer  

Las obras de la profesora Carlini son los ejemplos más reconocidos, pero no los únicos, de una nueva generación de material docente que está transformando la forma en la que nuestros hijos aprenden a leer. Una evolución generalizada de los métodos y herramientas pedagógicas que alterarán de manera radical cómo aprendemos a cualquier edad: desde infantil hasta la enseñanza universitaria.

La introducción en clase de formatos digitales, el uso de tabletas electrónicas, la enseñanza a distancia o el fomento de los formatos asíncronos en los que el alumno aprende libremente a su propio ritmo, son buenos ejemplos de esta transformación que hoy ya es una realidad. Nuevos tiempos, nuevos métodos. Comenzando por cómo empezar a leer.

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