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Los ladrones amordazaron con demasiada fuerza a la anciana

Matan a su rehén por error mientras le roban el piso

La Audiencia condena a 18 años de cárcel a dos ladrones que amordazaron con tal fuerza a una anciana que le acabaron provocando la muerte por asfixia

4 min

Primeros días del mes de enero de 2015. Tres ladrones de poca monta acababan de pagar una astilla (una comisión) a un colega del barrio que les había facilitado el cante (soplo, chivatazo, información), sobre un piso deshabitado en la zona de Lesseps, en Barcelona. Su dueño siempre andaba viajando y, según la mujer de la limpieza, la casa estaba llena de obras de arte y aparatos electrónicos de audio y de video de última generación.

Al día siguiente, los tres jóvenes de nacionalidad rumana se introdujeron en el piso por el patio de luces. Una vez dentro se encontraron con una sorpresa: una mujer de 83 años, postrada en un sillón, les observa anonadada y en silencio, como su hubiera vistió una aparición divina. O el informante se había equivocado o ellos se fueron a otro piso.

Robo fulminante

Unos de los ladrones ató de pies y manos a la anciana, colocando sus brazos anudados en la espalda. Otro de los delincuentes le introdujo una servilleta en la boca y le ató la cabeza con varias toallas para impedir que la mujer gritara. Reducida la víctima, procedieron raudos a desvalijar el inmueble: la cubertería, joyas, cerámicas y todo lo que parecía de valor ;y se dieron a la fuga por donde habían entrado.

La mujer murió asfixiada a los pocos minutos. A si se la encontraron sus familiares al día siguiente.

Los Mossos d'Esquadra iniciaron una exhaustiva investigación pero partían de la nada más absoluta: ni un indicio, ni una prueba, ni un testigo, ni una imagen… nada, salvo unos restos de ADN no identificado sobre la palma de la mano de la víctima.

Por casualidad

Un años después los vecinos de El Carmel avisaron a la patrulla policial porque que frente a un bar se estaba produciendo una pelea entre dos ciudadanos de apariencia rumana.

Cuando llegó la policía, se detuvo la pelea y uno de ellos le gritó  al otro “¡…y como vuelvas a tocar a mi hermana, le explicaré a la policía cómo matásteis a la vieja!”

Aquellas palabras no pasaron desapercibidas para uno de los agentes que conminó allí mismo al exaltado ciudadano a explicar lo que sabía.

No lo querían hacer

Ese fue el origen de la detención de dos de los tres ladrones que, un años después se han sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Barcelona.

Ambos han reconocido el robo pero atribuyen al tercer implicado el rigor en la mordaza y las ataduras a las que sometieron a la anciana. Nunca pensaron que la mujer iba a morir por asfixia.

El forense afirmó durante el juicio que una persona de la edad de aquella anciana, con las manos anudadas a la espalda y con dificultad para inhalar oxígeno está abocada a una muerte casi inmediata en pocos minutos.

El tribunal les han condenado a 18 años de  cárcel por robo con homicidio.

 

 

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