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Juan Cortés, el presunto asesino de Juan Pita Martinez / CG

Juan Cortés, acusado de asesinar a su suegro Juan Pita, se entrega

El maltratador comparece ante los Mossos d'Esquadra, que le perseguían desde la muerte del excantante, quien apareció calcinado en Santa Perpètua

25.04.2018 00:00 h.
4 min

Juan Cortés, de 27 años, sobre el que pesaban varias órdenes de busca y captura por quebrantar diversas medidas de alejamiento y por la muerte de Juan Pita el 12 de enero, no ha aguantado más la presión y se ha entregado ante los Mossos d'Esquadra.

El juez de Sabadell ha ordenado su ingreso inmediato en prisión incondicional y sin fianza.

Desde hacía tres meses, la policía sospechaba que Cortés era el autor de la muerte de Juan Pita Martínez, un hombre de 58 años que apareció sin vida, en la cabaña donde vivía en un terreno agrícola situado entre los términos municipales de La Llagosta​ y Santa Perpètua de Mogoda.

Mensajes premonitorios

El 11 de enero, antes de su muerte, la hija de Pita recibió justo diversos mensajes vía whatsapp por parte de Juan Cortés, su exnovio, a quien había denunciado por maltrato en varias ocasiones. Según ha podido confirmar este medio en fuentes de los hospitales de Mollet y de Sabadell, el imputado habría sometido a su novia a constantes y brutales palizas que, en algunos casos, supusieron el ingreso hospitalario de la muchacha. Esta joven, madre de una niña, fue amparada por los servicios sociales y alojada en una residencia de tutela y protección a las víctimas de malos tratos. Desde la última paliza, la joven lleva protección policial las 24 horas del día.

El pasado 11 de enero, Juan, obsesionado con su exnovia y sin poder asumir la separación y las órdenes de alejamiento, localizó su número de teléfono y empezó a amenazarla con mensajes ofensivos e insultantes. “No me dices nada… pues ahora lo va a pagar tu padre”, le dijo en uno de sus últimos whatsapps enviados a primera hora de la tarde de aquel frío 12 de enero, harto de no recibir respuesta.

Maltratador compulsivo

Horas después, Juan C volvió a contactar con ella y le informó de que acababa de llegar a la cabaña en la que vivía Juan Pita, un hombre que sufría problemas de alcoholismo y esquizofrenia. El mensaje no podía ser más temerario: “El maricón de tu padre no sale y le vamos a quemar”. Esas comunicaciones se producían durante la tarde del 12 de enero.

A primera hora de la tarde del día 13, la muchacha, que no había hecho caso a las bravuconadas de su exnovio, se acercó a casa de su abuela, una vivienda situada en la misma comarca. A ambas les extrañó que Pita no hubiera ido a comer como hacía habitualmente.

Se consumó la amenaza

Fue la abuela (la madre de Pita) la que se personó en el campo donde su hijo vivía en aquella cabaña. Cuando llegó se encontró a varias dotaciones policiales, bomberos y ambulancias: la noche anterior se había producido un incendio en la caseta que resultó calcinada y había un cuerpo muerto en su interior: su hijo Juan.

Juan Cortés, miembro de una clan familiar que acumula numerosos antecedentes por tráfico de estupefacientes, no habría actuado solo. De hecho, los Mossos buscan a dos amigos del principal imputado como copartícipes en aquella brutal acción.