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Limpiar la alfombra con aspiradora

Cómo limpiar la suciedad y desinfectar las alfombras de tu hogar

Los tejidos de las moquetas acumulan millones de ácaros que pueden llegar a convertirse en focos de infección

6 min

Las alfombras enriquecen la decoración del salón, dan vida al hogar y aíslan del frío. Las hay de diferentes países del mundo, de diversos estilos, colores, motivos decorativos, etc. Algunas son, incluso, auténticas obras de arte y verdaderos trabajos de artesanía, pero todas, con el paso del tiempo y con una limpieza inadecuada, pueden llegar a convertirse en un foco de infección. Los diversos tejidos que conforman las alfombras retienen millones de ácaros del polvo, bacterias, tierra, hollín, pelos tanto humanos como de animales o restos de piel muerta.

Para un mantenimiento óptimo de las alfombras, ya sean de lana, seda, algodón, pelo de cabra o tejidos sintéticos es aconsejable realizar una limpieza dos veces al año. Para llevar a cabo esta tarea, aqui tienes algunas de las mejores aspiradoras. De este modo, evitarás que tu alfombra se convierta en una fuente de suciedad y que los tejidos se deterioren.

La limpieza de las alfombras en el hogar de manera efectiva, natural y económica es posible con algunos ingredientes básicos y algunos consejos específicos:

Limpieza frecuente

Para una limpieza normal y frecuente, primero tenemos que comenzar dando la vuelta a la alfombra. Después hay que pasar la aspiradora por la parte de atrás. Se eliminará tierra, polvo y migas. En cualquier caso, aquí se explica cómo limpiar las alfombras con aspiradoras.

Giramos de nuevo, y espolvoreamos una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio. Seguidamente lo extendemos sobre toda la superficie con la ayuda de un cepillo de cerdas suaves. Si tenemos miedo por el tejido delicado se puede emplear un paño que esté completamente seco. 

Hay que dejar actuar el bicarbonato el mayor tiempo posible, lo ideal serían unas 24. Luego se retira con la aspiradora. Si esta acción se hace a menudo, las alfombras estarán siempre limpias y desodorizadas. Esto es debido a que el bicarbonato elimina los olores de una forma natural, sin enmascararlos.

Limpieza profunda

Para una limpieza más profunda, se hace una mezcla compuesta por dos vasos de vinagre blanco y tres cucharadas de bicarbonato de sodio en un litro de agua y se distribuye el producto con un pulverizador. Se cepilla suavemente y se deja que se seque bien la alfombra, lejos de la luz del sol para no dañar los colores.

Con vinagre blanco y sal gruesa en partes iguales se crea una pasta con una consistencia cremosa, que nos servirá para poder limpiar las distintas manchas que pueda tener la alfombra. Esta mezcla es un excelente quitamanchas, pero debe usarse con cuidado en aquellas telas especialmente delicadas. Para las manchas frescas, húmedas o aceitosas, es preciso aplicar una mezcla de bicarbonato de sodio y almidón de maíz.

Limpieza a mano

Cuando las dimensiones lo permitan, se puede limpiar las alfombras a mano o en la lavadora con un detergente suave y ecológico, como por ejemplo una mezcla de jabón de Marsella en una botella con agua, una taza de bicarbonato de sodio y unas gotas de aceite esencial del perfume que se prefiera, es opcional. Se mezclan bien todos los ingredientes y se usa como detergente de lavandería normal.

Las alfombras de algodón o esponja, aquellas utilizadas en el baño especialmente, pueden tratarse con jabón de Marsella. En primer lugar, el jabón deberá ser disuelto con agua y verterlo con un spray.

Es recomendable además que se dejen secar las alfombras al aire, aunque alejadas de la luz solar que podría crear manchas, si por ejemplo, la alfombra es de un color claro.

Limpieza a vapor

Para abordar la limpieza de las alfombras del hogar de una forma casera y natural, tenemos que mencionar el vapor. Se trata de una técnica de higienización que reduce, de una forma considerable, la población de ácaros que proliferan en especial en cuanto la temperatura (20ºC aproximadamente) y el índice de humedad (60º en adelante) les acompaña. Estas son unas condiciones vitales, muy óptimas para estos arácnidos. 

Los limpiadores a vapor sólo utilizan agua a alta temperatura, para crear un vapor natural muy potente, con gran capacidad de desinfección. Un estudio realizado en Glasgow encontró un descenso de más del 90% en la concentración de ácaros por gramo de polvo en las alfombras, después de ser limpiadas con vapor.

Limpieza por profesionales

Tampoco se puede desdeñar la limpieza realizada por los profesionales, bien en el propio domicilio del cliente o con recogida a domicilio. Estas empresas realizan un trabajo profesional al máximo nivel

Mediante técnicas muy precisas para cada tipo de tejido, utilizan el sistema de inyección-extracción, combinando la fuerza de inyección de productos específicos para la desinfección y limpieza de los tejidos y la posterior extracción del líquido aspirando la suciedad. El servicio viene a ser inmejorable, a la vez que limpian, restauran también. 

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