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El director general de Jesuitas Educación, Enric Masllorens /EFE

Los Jesuitas llevan al Vaticano las denuncias por abusos en un colegio de Barcelona

La congregación muestra su "consternación" ante el testimonio de dos exalumnos que aseguran haber sufrido agresiones por parte de dos religiosos

05.03.2019 17:56 h.
4 min

Los Jesuitas de Cataluña pondrán en manos del Vaticano las denuncias de abusos presentadas por dos exalumnos contra los religiosos Pere Sala y Lluís Tó. La decisión ha sido confirmada por el director general de Educación de la Compañía de Jesús, Enric Massllorens, tras conocerse los hechos que supuestamente ocurrieron en el colegio Sant Ignasi entre 1982 y 1984.

El responsable de los colegios jesuitas de Cataluña ha calificado los hechos denunciados por los alumnos, y adelantados por El Periódico, como “horrorosos”. Massllorens ha asegurado que desde la institución siempre estarán del lado de las víctimas. No obstante, aseguran no tener constancia de otras denuncias más allá de las de Jordi y Oriol de la Mata, dos hermanos que aseguran haber sufrido los abusos.

Apoyo a los hermanos

El director de los colegios Jesuitas asegura que el pasado 21 de febrero tuvo una primera conversación con Jordi de la Mata, tras la que han mantenido “otros contactos telefónicos y por mail”. Desde la congregación, que afirma apoyar a los hermanos, muestran la "consternación” y el “dolor” tras conocer los casos.

Los Jesuitas se han comprometido a realizar un “proceso canónico” que será investigado por la Congregación de la Doctrina de la Fe del Vaticano. Asimismo, afirman que si es oportuno llevarán los hechos ante la justicia ordinaria, si se “deducen delitos”.

Abusos en uno de los colegios más exclusivos

Las denuncias de Jordi y Oriol de la Mata relatan las supuestas agresiones sexuales que sufrieron por parte de dos religiosos mientras fueron alumnos del colegio Sant Ignasi, uno de los más exclusivos de Barcelona. No obstante, estos aseguran que “hay más víctimas”.

El testimonio de Jordi apunta al fallecido Lluís Tó como primer religioso que abusó de él, cuando tenía 11 años. Asegura que este le golpeaba con una regla en diversas partes del cuerpo y después le consolaba con caricias. Sobre Pere Sala, De la Mata señala que los abusos se fueron incrementando hasta llegar a la penetración.

Pere Sala, informado de las denuncias

El padre Pere Sala, que en la actualidad tiene 94 años y vive en una residencia de la congregación, dejó de tener contacto con los niños en el año 2000 y ha sido informado de las denuncias y de la apertura del expediente canónico, ha explicado Masllorens, que ha avanzado que la Doctrina de la Fe "si lo considera oportuno puede llegar a expulsar de la vida canónica al culpable".

En cuanto al otro padre denunciado, Luis Tó, Masllorenç ha recordado que fue condenado por abusos ocurridos en el colegio Sant Ignasi en 1992 y trasladado a Bolivia, donde falleció. Masllorens ha tachado el traslado como “un error" ya que el caso "nos urgió a empezar a mirar hacia atrás".