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Janet Pepper, delante de su chalet / GOOGLE STREET VIEW

Investigan a la dueña del chalet okupado en Tarragona por allanamiento de su propia casa

Janet Pepper recupera por la fuerza el inmueble, que tenía medio vendido cuando unos intrusos se instalaron en él

3 min

Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación a Janet Pepper, la dueña del chalet okupado por unos intrusos el día de Sant Esteve en El Catllar (Tarragona). ¿El motivo? La propietaria, que tenía la casa en proceso de venta cuando entraron en ella sin su consentimiento, la ha recuperado a la fuerza gracias a la ayuda de sus vecinos. Ahora, se enfrenta a un posible allanamiento… de su propio hogar, un delito castigado con pena de prisión de seis meses a dos años.

Pepper, de 75 años, llevaba más de 25 en ese chalet de la urbanización Mas Blanc, pero desde hace unas semanas se ha instalado en Altafulla (Tarragona), en un piso más pequeño y adecuado para sus necesidades actuales, por lo que puso en venta la casa en la que ha pasado media vida. Sin embargo, el pasado 26 de diciembre, una vecina advirtió que alguien había entrado en ella, y no era su comprador. De inmediato, la dueña denunció la okupación, y tanto ella como los vecinos se organizaron para echar a los inquilinos, tal como explica el Diari de Tarragona.

Okupa de su propia casa

De este modo, el domingo, Pepper y unos vecinos se concentraron para plantar cara a los okupas, y llegaron a entrar en el chalet tras cortar un candado y quitar una puerta sin cerradura. La dueña asegura que accedió al inmueble con su llave, pero la casa en ese momento pertenecía a los okupas, que no han aparecido por el lugar en las últimas horas. De hecho, la legítima propietaria se convirtió en okupa de su propio chalet, y lo ha recuperado, porque nadie –los okupas— lo han reclamado pasadas 72 horas. Unos 300 vecinos han hecho guardia por turnos para protegerla.

En palabras de Pepper, está en contra de tomarse la justicia por su mano, pero denuncia la impunidad y la lentitud de la justicia, así como la pasividad de la Administración en su conjunto en casos como el suyo. Por ahora, ha instalado una alarma hasta que se complete la venta, y ha cambiado la cerradura que los okupas rompieron para instalarse sin permiso.