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Vista del patio exterior del Instituto Pau Claris en Barcelona / CG

El Instituto Pau Claris y el compromiso de un puñado de familias

El centro de secundaria ha pasado de albergar a casi un 100% de inmigrantes a ser un referente de la integración y la cohesión

28.03.2018 02:13 h.
3 min

Los expertos que trabajan con el sensible material de la educación explican una relación de futuro que tendrá éxito: “Yo, de familia de clase media, autóctona, me comprometo con la integración, a cambio tengo mayor conocimiento de la realidad social, y mi hijos no crecerán en una burbuja, y de esa conexión con otros alumnos con otros referentes culturales, se consigue una sociedad mejor y con conocimiento mutuo”. Eso es lo que hicieron un puñado de familias con hijos en escuelas primarias en Ciutat Vella que tenían como centro adscrito para la secundaria al instituto Pau Claris. Un compromiso que ha tenido resultados, en equidad y en integración, con buenos resultados académicos. Ahora es uno de los centros finalistas a los premios que organiza la Fundación Círculo de Economía.

El proyecto de los profesores en el instituto era bueno, y las familias se sintieron atraídas. Pero se necesitaba un compromiso que muchos miembros de la llamada clase media –diluida tras las crisis— quisieron hacer.

Un paso determinado

En el curso anterior, dieron el paso, y un total de 41 familias, en bloque, de las 54 disponibles que tenían adscrito el centro, decidieron matricular a sus hijos como primera opción. Tras los que llegaron como segunda opción, las familias que lo eligieron aumentaron a 48, constituyendo la agrupación Amics del Pau Claris.

Se había cambiado la tendencia del centro, tras la determinación de los padres de niños y niñas de las escuelas de primaria del Pere Vila, del Cervantes, del Àngel Baixeras, Parc de la Ciutadella o Fort Pienc.

Efecto 'compañeros'

Y es que esas familias creen en una premisa que han formulado diversos grupos de investigación educativa, según el cual lo que determina más en los buenos resultados de los niños y niñas es el llamado “efecto compañeros”.

Es decir, cómo se integran los alumnos y con quién, siendo vital que esa relación sea entre colectivos diferentes, sin que uno de ellos sea abrumadoramente el principal. Ni el efecto de las características de los alumnos, ni el efecto de un determinado modelo pedagógico-escolar son tan influyentes en los resultados académicos como el efecto “compañeros”.

No a estigmatizar

Claro que dependerá de qué sociedad se quiera conseguir. El alumnado de origen socioeconómico más bajo obtiene mayor rendimiento en los centros interclasistas que en el que son mayoría, que, normalmente, son los segregados, y, por ello, estigmatizados.

En el Pau Claris han roto esa dinámica. Pero eso exige un esfuerzo y un compromiso.

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