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Juan Morato posa con sus perros de guardia cane corso / CORSO X-MAN

La inseguridad dispara el mercado de perros guardianes

El miedo a los robos y los okupas lleva a los ciudadanos a aumentar las medidas de protección

9 min

Con la llegada de la crisis económica propiciada por la pandemia y el incremento de los índices de delincuencia, los ciudadanos tratan de protegerse ante posibles robos en sus domicilios. Igual que ante la proliferación de casos de okupación, fenómeno bastante arraigado en Cataluña. Las alarmas, los espráis de defensa personal y las cámaras de vigilancia son elementos que se han puesto de moda en las casas de muchos españoles para tratar de evitar los allanamientos.

Últimamente, se ha añadido otro factor de protección: los perros guardianes. La demanda de estos animales ha crecido de forma notable entre las familias más acomodadas en los ejercicios anteriores, pero este 2020 prácticamente se ha desatado. La crisis económica, social y sanitaria que está dejando a su paso el Covid-19 ha llevado a muchas personas a cubrir su necesidad de sentirse a salvo dentro de su propio domicilio.

Perros de guardia y familia

Por ello, muchas familias se decantan por adquirir perros de guardia y de protección que no solo custodien sus domicilios, sino que, además, permitan a los miembros de su familia sentirse fuera de peligro ante cualquier situación intrusiva en el interior de la vivienda. “No se trata de una compra impulsiva. Está muy meditada porque requiere esfuerzo económico”, señala Juanma Morato, criador de perros de elite.

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Los perros cane corso se comportan como uno más de la familia mientras vigilan la casa / CORSO X-MAN

El número de robos ha aumentado a pesar de que España es uno de los países más seguros de la Unión Europea. Solo en el primer trimestre de este año, los casos incrementaron en un 2% frente al mismo periodo del año anterior. Puede parecer una cifra poco relevante, pero si se toman como referencia los datos de la última década, el número de sustracciones en viviendas privadas se ha incrementado en un 70%, explica el propietario de Corso X-Man, empresa española líder en la crianza de perros corso para la protección personal y familiar. En su sector han comprobado cómo la demanda de canes guardianes ha crecido este último año más del 60%, sobre todo, entre las familias que viven en casas con jardín.

El 'home-jacking'

“En esta época en la que debemos permanecer más tiempo en casa, la única protección segura es tener un perro guardián”, asegura Morato. Explica que existen diferentes maneras de robo, como es el caso del home-jacking, una peligrosa modalidad que consiste en entrar en las viviendas a la fuerza sabiendo que hay gente en su interior.

Existen razas de perros con predisposición genética a la guardia y la protección. Tienen que ser animales muy equilibrados y bien socializados, además de ser sometidos a un buen adiestramiento y llevar un entrenamiento constante. El dogo argentino, poderoso, pero leal y protector; el pastor alemán, que empatiza mucho con los niños; el fila brasileño, afectuoso con su entorno, pero extremadamente feroz con los intrusos; el bullmastiff, de aspecto imponente, pero adecuado para vivir en familia; y el ya mencionado cane corso, muy valorado por su equilibrio mental y estabilidad emocional, son las razas que mayor pegada están registrando entre las preferencias de los ciudadanos preocupados por garantizar su seguridad.

Rolo, el perro guardián de Desokupa

La okupación también está siendo un fenómeno muy relevante en este sentido. Según datos del Ministerio del Interior, las denuncias por allanamiento de inmuebles se han incrementado en España el 40,9% en cuatro años. Ha padado de 10.376 hechos conocidos en 2015 a los 14.621 de 2019. Por ello, uno de los clientes de Corso X-Man, la empresa Desokupa, ha sumado a su equipo a Rolo con el objetivo de dar apoyo en sus intervenciones.

“Son perros que están entrenados para guardia y defensa. La primera impresión es que es un perro bestial, pero su instinto hace también de él un perro de sofá, de familia y de guardia. Igual que está cariñoso contigo, te puede salvar la vida a ti y a los tuyos”, explica Morato, que detalla que el 80% de sus ventas tienen Estados Unidos como destino.

Una demanda internacional

Entre sus clientes hay jugadores de equipos de fútbol americano, como los Atlanta Falcons y los Miami Dolphins; jugadores de fútbol de la Liga española, e incluso el cantante neoyorkino Lenny Kravitz. Esto viene a confirmar que la globalidad también ha llegado a la apuesta por el perro guardián.

La empresa Corso X-Man, que nació en el año 2014 en Barcelona y que cuenta con prestigio internacional, debido a los más de 15 años de experiencia de su criador, se ocupa del entrenamiento de perros de guardia y protección ajustándose a las necesidades requeridas por cada familia o negocio. Los numerosos premios recibidos son fruto de la experiencia que avala a dicha empresa, que se caracteriza por gestionar el proceso íntegro desde que nace el cachorro, haciéndole sentir parte de la sociedad, hasta su educación y adiestramiento íntegro, lo que permite obtener garantías totales en su instrucción.

Un esfuerzo económico

No todo el mundo puede permitirse un perro guardián. Su precio y sobre todo su manutención no son precisamente baratos. Morato explica que sus perros puede alcanzar los 20.000 euros “cuando ya están entrenados y trabajados”, pero se pueden encontrar por mucho menos. “Hay gente que hace un esfuerzo por garantizar la seguridad de su familia y por 9.500 euros se lleva un perro para la guardia y defensa de su familia”.

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Los perros guardianes son compañía en el sofá, pero nada amigables con los intrusos / CORSO X-MAN

Recientemente, ha salido a a luz un estudio de Fundación Affinity que asegura que el 21% de los españoles reconoce que se plantea regalar estas navidades un animal de compañía a un familiar o a un amigo para sobrellevar mejor las restricciones y el distanciamiento social. Por ello, desde la fundación alertan de los riesgos de regalar un ser vivo sin haber meditado bien esta decisión para evitar luego los lamentables aumentos de las cifras de perros abandonados.

En opinión de Juanma Morato, este riesgo no existe en lo referente a los canes guardianes. “Llevarse un perro de defensa exige un esfuerzo económico notable y por eso su compra es una decisión que se ha meditado mucho”, dice. Descarta que la expansión de este mercado se deba a una moda o a un capricho. “Mucha gente viene porque ya le han entrado dos veces en casa y busca protección”, sentencia. Y la encuentran, precisamente, en un animal.