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Control a los conductores por el coronavirus / EP

Un hombre ebrio amenaza con contagiar el coronavirus por la calle: tose y escupe a varias personas

"El virus ese no me afecta, os afectará a vosotros, a mí no porque con el alcohol que llevo encima lo mato"

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El juzgado de guardia de Reus ha decretado hoy la prisión provisional comunicada y sin fianza para un hombre de 37 años detenido el pasado domingo después de que, en días anteriores, accediera a varios establecimientos de la ciudad "sin ningún respeto" hacia los que estaban dentro o esperando, e incumpliendo la orden de confinamiento "causando alarma entre la ciudadanía".

La causa está abierta por un delito de desobediencia grave, y es que el acusado escupió y tosió sobre empleados, clientes y los productos alimenticios "en estado agresivo contra los agentes de policía que se personaron en el lugar, resistiéndose asimismo a su detención".

Se saltó el confinamiento hasta nueve veces

El Juzgado de Instrucción 2 de Reus (Tarragona), en funciones de guardia, ha decretado su ingreso provisional en prisión por presuntamente incumplir de forma reiterada el confinamiento decretado por el Gobierno para combatir la pandemia de coronavirus y toser y escupir sobre personas

El auto de prisión recoge que el detenido --que padece un trastorno-- fue arrestado después de que entre el miércoles 18 de marzo y el día 22 accediera a varios establecimientos de la ciudad "sin ningún respeto" hacia los demás. Se saltó el confinamiento hasta en nueve ocasiones y fue arrestado al grito de "el virus ese no me afecta, os afectará a vosotros, a mí no porque con el alcohol que llevo encima lo mato".

A prisión por precaución general

En el mismo auto justifican su decisión añadiendo que, ante el estado de alarma por emergencia sanitaria, "la actitud renuente, obstructiva a cumplir las órdenes de confinamiento decretadas, no solo supone una desobediencia grave por su reiteración, sino que además y especialmente pone en peligro la salud o incluso la vida de las demás personas".

Aunque no se sabe si tiene el virus, toda persona actualmente tiene el riesgo de ser posible contagiador y el haber escupido tanto a presentes como a alimentos se considera un delito grave. El acusado ha negado los hechos afirmando que son "exageraciones de los agentes" y que, si realmente quiere hacer daño, "tiene armas en su casa, sale y se los carga a todos". El mismo hombre acumula una cincuentena de antecedentes policiales.