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Ana Julia Quezada (de rojo), la autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz, ha vuelto a ser trasladada a Rodalquilar, en Níjar (Almería), para una reconstrucción de los hechos dirigida por los agentes que coordinan la investigación de la Guardia Civil

La Guardia Civil trabaja contrarreloj en el 'caso Gabriel' tras la confesión de Ana Julia

La policía recaba el máximo de pruebas para reconstruir el rompecabezas y aportar todos los datos posibles al juez

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Martes, 13 de marzo. Al margen de las supersticiones, la fecha deja grandes avances en el caso de la muerte del pequeño Gabriel. Ana Julia, hasta ahora pareja del padre del niño y principal sospechosa, se derrumbó en el interrogatorio y confesó los hechos. Todo ello, en la jornada en la que el mundo dio el último adióspescaíto, su símbolo, y en la que los padres del menor, Ángel y Patricia, se tragaron la rabia y mandaron mensajes de paz y amor.

La Guardia Civil trabaja contrarreloj para recabar pruebas al objeto de elaborar un atestado lo más completo posible para que, junto con el informe de la autopsia, se aporten datos sólidos al juez que instruye la muerte de Gabriel, el magistrado de Instrucción número 5 de Almería, Rafael Soriano. Todo se aceleró tras la confesión de Ana Julia, de 43 años.

Un hacha

Fue a primera hora de la tarde del martes cuando la principal sospechosa confesó que estranguló con sus manos hasta la muerte al pequeño Gabriel. Dijo que habían discutido y que el niño intentó agredirla primero. Pero una de las hipótesis con las que trabaja la policía es que actuó por celos, ya que Ángel, el papá, había rechazado viajar con ella a República Dominicana, de donde era originaria.

Baila todavía la pieza del hacha hallada en la finca de Rodalquilar, donde Ana Julia le dio muerte tras llevárselo cuando el menor iba camino de casa de sus primos en Las Hortichuelas el 27 de febrero. Sí parece que el menor recibió un golpe con ese objeto. No ha trascendido si se lo dio él mismo durante la discusión y posterior forcejeo o fue la autora confesa del crimen la que se lo propinó. Su declaración es confusa y parcial.

El barro, clave

En el dosier que preparan los investigadores también se incluirá el análisis de tierra y barro hallado en la piel de Gabriel, lo que desvelará, por ejemplo, si el cuerpo sin vida estuvo siempre en el mismo sitio. ¿Era un pozo?, ¿un aljibe?, ¿un socavón cavado por la propia Ana Julia? También se investigan otros aspectos sobre la ocultación de su teléfono móvil o el hallazgo de la camiseta con restos de ADN del pequeño cerca de la depuradora de Las Negras.

Los agentes también han recuperado la ropa que vestía el niño cuando desapareció. Estaba en un vertedero de Retamar, urbanización costera entre Las Hortichuelas y Puebla de Vícar. El cuerpo del menor estaba desnudo cuando Ana Julia lo trasladaba en su maletero y fue interceptada por la policía.

Actuó sola

Ana Julia estuvo presente durante el registro de la finca de Rodalquinar, el segundo desde que fue detenida tras caer en la trampa de la Guardia Civil y descubrir el cadáver de Gabriel. En esta ocasión, colaboró y se mostró “muy arrepentida”, según los abogados defensores. La reconstrucción de los hechos se prolongó durante cerca de una hora, entre las 17.30 y las 18.30, aproximadamente.

Ana Julia dice que actuó sola. Pasará a disposición judicial a las doce de este miércoles.

Girasoles.