Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Alumnas del centro de aprendices de Seat, una de las empresas privadas pioneras en aplicar la FP Dual en Cataluña / SEAT

La Formación Profesional dice adiós a los prejuicios

La FP, pese a la falta de planificación de la Generalitat, se afianza y logra la confianza de los jóvenes al saber que casi la mitad de las ofertas de empleo exigen esa titulación

8 min

La Formación Profesional (FP) da la bienvenida al nuevo curso escolar por todo lo alto --aunque en medio del caos en Cataluña, donde debido a la imprevisión de la Generalitat, se estima que al menos 17.500 estudiantes se quedarán sin plaza pública-. Sin embargo, que un árbol no impida ver el bosque. Y es que a pesar de los problemas y la infinidad de críticas que ha recibido durante sus años de vida, la realidad finalmente se ha impuesto y ya se sitúa como la opción que abre las puertas a casi la mitad de las ofertas de empleo en Cataluña (47,9%), 20 puntos por encima de las ofertas para universitarios. A nivel estatal, el porcentaje cae ligeramente (41,3%). Así se recoge en el Informe Infoempleo Adecco: Oferta y demanda de empleo en España 2020.  

Según este informe, por ramas, Administración y Gestión (13,7%) sigue siendo la FP más demandada en las ofertas de empleo. Le sigue Electricidad y Electrónica (8,9%), Instalación y Mantenimiento (6,3%), Fabricación Mecánica (5,7%), e Informática y Comunicaciones (3,8%).

Alumnos del ciclo de FP dual de operador de planta química de Basf / CEDIDA
Alumnos del ciclo de FP dual de operador de planta química de Basf / CEDIDA

Sin embargo, este tipo de formación sigue, pese a su alta demanda, con cifras de alumnos por debajo de los países de nuestro entorno, como indica la tasa de escolarización en FP de grado medio, con un 12% de alumnos en España frente al 26% de media de los países que integran la OCDE. “La mayoría de los países de Europa eliminaron rigideces de la normativa sobre FP y los contratos formativos, facilitando la formación dual y la colaboración público-privada tanto de las áreas de educación como de empleo, dentro de una estrategia muy consolidada. Además, han llevado a cabo una medición periódica de su eficacia y han puesto en marcha políticas activas de empleo, facilitando las “pasarelas” entre los diversos ciclos formativos, algo que ha redundado en unos titulados con una enorme empleabilidad y potencial desde la óptica de la remuneración del plan de carrera, y credibilidad social del modelo”, explica Javier Blasco, director de Addeco Group Institute.

Apuesta de mejora

A pesar de la diferencia con el resto de los países europeos, la evolución de la Formación Profesional sigue siendo notable, especialmente en cuanto al número de estudiantes que optan por ella. “Se ha producido un incremento exponencial, tanto en alumnos (de 305.421 en 2001 a casi 900.000 alumnos en 2021), así como en la oferta de ciclos formativos, nuevos centros de formación, e incremento de la formación dual, que hace veinte años era prácticamente desconocida. Esto demuestra que ha habido una clara apuesta de mejora por esta vía de capacitación y reciclaje profesional”, considera Blasco.

Parece, por fin, que la FP empieza a despedirse de la mala fama que arrastraba desde hace décadas, aunque todavía hay una parte de la sociedad que la percibe desde la perspectiva del fracaso. “En España han coincidido cuestiones culturales con una enorme desinformación sobre la realidad de la FP. Es cierto que el potencial de la trayectoria académica de un alumno de Formación Profesional ha mejorado, pero aún la mayoría de la población piensa que es un callejón sin salida desde el que más tarde va a ser casi imposible retomar la formación de tercer grado o universitaria. También se desconoce que los niveles retributivos, dependiendo de los ciclos que se estudien, pueden ser (ciclos industriales y de construcción, sobre todo) similares e incluso superiores a muchas titulaciones universitarias; y el grado de sofisticación y digitalización de muchas de las tareas de estas ocupaciones deben desterrar la idea de que son profesiones manuales o con elevados riesgos desde la perspectiva de la seguridad y salud”, señalan desde Addeco Group Institute.

Alta empleabilidad

Uno de los aspectos que está ayudando a cambiar la imagen de la Formación Profesional es su alta empleabilidad. No es para menos si hablamos de España, con una tasa de paro entre los menores de 24 años del 38%. “La tasa de empleo de los titulados en Ciclos Formativos de Grado Superior roza el 80% (79,5%); y la de los titulados en Ciclos Formativos de Grado Medio es del 74,6%”, indica Javier Blasco.

Institut Provençana de l'Hospitalet de Llobregat, centro especializado en FP / GOOGLE MAPS
Institut Provençana de l'Hospitalet de Llobregat, centro especializado en FP / GOOGLE MAPS

¿Demuestra eso que la FP está mejor orientada al mundo laboral que la formación universitaria? Para el director de Addeco Group Institute, “depende de las titulaciones y los grados. Los titulados universitarios de disciplinas tecnológicas y sanitarias tienen una tasa de empleo casi del 100%, pero sí es cierto que existen más grados universitarios con escasa empleabilidad que ciclos formativos de FP o formación para el empleo, luego la evidencia acredita que estas formaciones sí están más orientadas no sólo a acreditarse para una profesión, sino que su empleabilidad es superior, en valor absoluto, y mayor aún si consideramos que la población estudiante de FP es casi la mitad que la población estudiante universitaria”, puntualiza Blasco.

Aun así, para este directivo “la mejor salida sería que todas las titulaciones tuvieran una parte del currículo vinculado a la práctica que vincule con el empleo, y que en el contenido de la formación se incluyera y/o ampliara el tiempo dedicado a prácticas en empresas”. No obstante, puntualiza Blasco, “no podemos ahora descartar la opción universitaria, ya que titulados superiores universitarios siempre serán necesarios, sin perjuicio de que las opciones de recualificación con módulos más cortos y versátiles se puedan encontrar en formatos reglados y no reglados, presenciales o remotos, e impartidos por centros de FP/formación para el empleo, o por centros de formación de grados/posgrados universitarios que mejoren esta oferta en tiempo, versatilidad y formatos”, concluye.