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Fotografía de Barcelona, Cataluña / EUROPA PRESS

Cataluña pierde población del resto de España por segundo año consecutivo

Las migraciones procedentes del extranjero han alcanzado el valor más alto registrado nunca en la comunidad

M. Carmen Duarte
6 min

Cataluña presenta por segundo año consecutivo un saldo migratorio negativo de ciudadanos del resto de España. Según los datos de movimientos migratorios del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat), en 2019 fueron 52.379 las personas que llegaron a la comunidad catalana desde el resto del país, mientras salieron 54.834 (con el resultado de una pérdida de 2.455 vecinos). En 2018, la autonomía sufrió otro gran descenso, al pasar de un aumento de 4.216 personas en 2017 a un resultado negativo en 2.689.

En relación con el extranjero, el saldo migratorio es positivo (116.352) y aumenta el 17,3% respecto al año anterior, alcanzando así una cifra récord de llegadas (203.843), a las que hay que restar las salidas (87.491). El movimiento migratorio procedente del exterior es una tendencia al alza desde 2013, mientras que las emigraciones han fluctuado durante la última década.

Los españoles lideran el flujo de salida de Cataluña

El saldo migratorio negativo de ciudadanos del resto de España se debe a la salida de población de nacionalidad española. En concreto, el número de ciudadanos que se trasladaron a otros puntos del país dio como resultado -4.304 personas (la mitad de estos viajes tienen destino en Andalucía, Valencia y Madrid). Asimismo, el guarismo es positivo (+1.849) si se contemplan solo los extranjeros residentes en otros lugares de España que se instalaron en Cataluña.

Por comunidades autónomas, llegaron a Cataluña más ciudadanos de Ceuta, Melilla, Murcia, País Vasco y Extremadura de los que salieron hacia esos lugares. Por comarcas catalanas, los mayores flujos positivos se registran en Osona (239 movimientos), Bages (126) y Anoia (101). Aun así, las tasas más altas de migración neta positiva con el resto de España se hallan en Alt Urgell (2,1‰ habitantes), la Segarra (1,9‰) y la Terra Alta (1,7‰).

Tasa récord de migrantes extranjeros

En cuanto a inmigrantes extranjeros del resto del mundo, en 2019 llegaron a Cataluña 203.843, cifra que representa un aumento del 15% respecto a 2018 y el valor más elevado registrado nunca en el territorio. El 42% de las inmigraciones procede de América (+25% en un año). En cambio, los ciudadanos del resto de la UE, que representan el 15% del total, solo han aumentado el 3,4%.

A la inversa, la emigración al extranjero (87.491 salidas), se ha elevado el 12,2% respecto a 2018, resultando un saldo neto de 116.352 movimientos, 113.881 de población extranjera y 2.471 de población española. Las mayores tasas de migración neta corresponden al Barcelonès, con el 21,9‰, seguida de cerca por la Cerdanya (20,7‰) y la Garrotxa (18,4‰).

El Barcelonès, centro emisor de migración

La comarca del Barcelonès es la que sufre la mayor pérdida de vecinos (saldo de -1.289 personas), ya que concentra buena parte de las salidas netas al resto del país. La mayoría de los movimientos internos de Cataluña el pasado año fueron entre comarcas (56%), mientras que el resto fueron intracomarcales (44%).

El 26% de las salidas del Barcelonès tuvieron como destino el Baix Llobregat; el 21%, el Vallès Occidental; el 14%, el Maresme; y el 9%, el Vallès Oriental. Estas comarcas también son las que registran saldos migratorios netos más elevados en Cataluña, situándose primera el Maresme, seguida del Vallès Occidental y sumándose el Baix Penedès, que se coloca por delante del Baix Llobregat y el Vallès Oriental. En cuanto a la pérdida de vecinos, destacan, además del Barcelonès, la Conca de Barberà y el Pla d’Urgell.

Las ciudades pierden habitantes

En Cataluña se han registrado un total de 265.466 cambios de residencia, el 3,9% más que en 2018. Los municipios de 100.000 habitantes o más han perdido 14.049 residentes, el 87% de los cuales provenía de Barcelona. Solo Terrassa y Sabadell​ registran saldos positivos, de 310 y 226 personas, respectivamente. Los municipios de hasta 2.000 habitantes han tenido un crecimiento reducido, con un saldo neto de 1.130 habitantes.

Los municipios de 2.001 a 20.000 habitantes concentran los principales aumentos de población, con un incremento de 10.359 ciudadanos. Los de 20.001 a 100.000 han recibido tan solo 2.524 migraciones netas del resto de Cataluña. En cuanto al movimiento entre ciudades del mismo tamaño, representan un 13% del total, 34.464 desplazamientos.

Los jóvenes suponen el único saldo migratorio positivo

El saldo migratorio neto en Cataluña está liderado por los jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y los 34 años. El análisis de la estructura demográfica de los movimientos migratorios internos muestra la elevada frecuencia de habitantes de la horquilla de 25 y 49 años, hecho que representa el 53% del total. Cabe destacar la alta movilidad en las primeras edades de vida (11% de menores de 5 años), hijos de los jóvenes migrantes.

En términos de nacionalidad, el 28,6% de los movimientos internos registrados en Cataluña corresponden a población de nacionalidad extranjera. En cuanto a la edad, el grupo de 45 a 49 años registra un valor máximo de 124 hombres por cada 100 mujeres, mientras que el de 80 años en adelante, 47 hombres por cada 100 mujeres.