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El muñeco de Puigdemot por las calles de Coripe, en Sevilla / TWITTER

La Fiscalía de Sevilla investiga la quema del muñeco de Puigdemont en Coripe

El Ministerio Público confirma que ha recibido la denuncia de la Generalitat por presuntos delitos de odio y discriminación

04.06.2019 14:07 h.
2 min

La Fiscalía Provincial de Sevilla ha incoado diligencias para investigar la denuncia presentada por la Generalitat de Cataluña por la quema y el fusilamiento de un muñeco que representaba al expresidente Carles Puigdemont en Coripe (Sevilla). Los hechos se produjeron el pasado 21 de abril en el marco de la festividad local de la Quema de Judas.

Desde la Fiscalía han informado de que fue este lunes cuando fue recibida la denuncia de la Generalitat por delitos de odio y discriminación. La consejera de Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, confirmó tras la quema que el Ejecutivo de Torra había acordado por unanimidad emprender acciones legales.

"Sacado de contexto"

El alcalde en funciones de Coripe, Antonio Pérez (PSOE), manifestó en su momento que la festividad se encuadra en una “tradición” en la que se elige a una personas pública “negativa” para la sociedad y criticó que los hechos se habían “sacado de contexto”.

Pérez, que afirmó que no tenía problema en pedir perdón a quienes se hubieran sentido ofendidos, ya fue investigado por presunto delito de odio por la quema del año anterior, cuando el Judas recayó en la figura de Ana Julia Quezada, la asesina confesa del niño Gabriel Cruz.

Asunto trascendente

Asimismo, el acalde lamentaba la trascendencia del asunto y recordaba que en años anteriores habían sido protagonistas Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, el exministro Rodrigo Rato, el pequeño Nicolás e Iñaki Urdangarin.

Por su parte, Puigdemont se mostró indignado y denunció los hechos a través de su cuenta de Twitter: “Normalmente tengo tendencia a respetar las muestras de ironía y sarcasmo que se han ido produciendo por todo el Estado porque forman parte de la libertad de expresión. Esto, a diferencia de las otras, no la puedo respetar, por dignidad personal y por decencia democrática”.