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El comité de empresa del Hospital General, con Oriol Junqueras (segundo por la derecha) el jueves en el Parlament.

El plan sanitario de Toni Comín también agrieta las filas de ERC

CDC, socio de los republicanos en JxSí, 'atornilla' al consejero de Salud para que arregle el conflicto creado en el Vallés

Ignasi Jorro
20.05.2016 00:00 h.
3 min

El plan sanitario que impulsa la consejería catalana de Sanidad está tensando las relaciones en Junts pel Sí, la unión parlamentaria entre CDC y ERC, y también ha alcanzado las filas de los republicanos. La expulsión de la red pública de dos hospitales concertados en el Vallés ha soliviantado el entorno convergente, que empieza a presionar al consejero Toni Comín para que arregle el conflicto creado por su compañero de partido.

Los movimientos los promueve el entorno de la alcaldesa de Sant Cugat, Mercè Conesa (CDC). Fuentes conocedoras explican que la primera edil presiona para que termine la zozobra en la sanidad comarcal. "Oficialmente, Conesa guarda silencio. Extraoficialmente, apremia al consejero a concretar medidas y, así, poner fin al desaguisado", ilustran.

Los movimientos se han acelerado desde el viernes. Aquel día, Comín concretó la exclusión del Hospital General de Cataluña (HGC) y la Clínica del Vallés, en Sant Cugat y Sabadell, respectivamente. Sus palabras cayeron como un jarro de agua fría sobre la Corporación Sanitaria Taulí, el complejo público que absorberá la actividad privada de los dos centros concertados.

Tensión en el seno de ERC

En paralelo a la brega entre los dos mayores partidos nacionalistas, la tensión en la sanidad catalana permeó el jueves entre las propias filas de ERC. El comité de empresa del Hospital General de Cataluña visitó a Ciudadanos en el Parlament, y aprovechó su entrada en la Cámara para despachar con el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras (ERC), jefe de filas de Comín.

"La visita no sentó nada bien al consejero Comín, que se dirigió a los trabajadores para preguntarles qué hacían allí. Tras comunicarle la reunión que tenían programada, el consejero se marchó desairado", explican fuentes parlamentarias.

Tras el corto intercambio, la delegación de médicos y enfermeras ilustró al también presidente de ERC sobre los efectos de la exclusión del General. "Junqueras no daba crédito a los números. Hubo estupefacción", agregan las mismas fuentes.

Presión creciente

La presión sobre el Comín no hará sino aumentar en las próximas semanas por un hecho: Ciudadanos forzará la comparecencia del consejero en la Comisión de Sanidad de la cámara autonómica.

"Será en una semana o 15 días a lo sumo. La proximidad de la campaña electoral de las elecciones del 26 de junio jugará a favor de cambiar las expulsiones anunciadas por la consejería. CDC no quiere tener el asunto sobre la mesa, y forzará un acuerdo", concluyen las mismas fuentes.