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Una pancarta en contra de Cambray, que amenaza a los colegios que le declaran 'persona non grata'/ Luis Miguel Añón (CG)

Educación amenaza con expedientar a los colegios que declaren a Cambray ‘persona non grata’

La consejería traslada que los claustros no tienen competencias para tomar esta decisión, que ya han adoptado un centenar de institutos de Cataluña para protestar contra el 'conseller'

6 min

Josep Gonzàlez-Cambray (ERC) no es bienvenido en un centenar de institutos de Cataluña. Así lo han decidido sus claustros de profesores, que declaran al conseller de Educación persona non grata como medida de protesta contra sus políticas educativas. Una decisión que desde su consejería no aceptan. De hecho, desde los sindicatos aseguran que el departamento se ha puesto en contacto con los centros para amenazarles con expedientes y sanciones si no revocan la decisión.

La Consejería de Educación ha trasladado a las escuelas que los claustros no tienen competencias para declarar al consejero persona non grata, mientras que desde el colectivo se aferran al artículo 139-J de la LOMLOE, que les faculta a “pronunciarse sobre cualquier cuestión que desfavorece la educación”. Y el conseller es una de ellas, aseguran desde Profesores de Secundaria.

El consejero de Educación de la Generalitat, Josep Gonzàlez-Cambray / EP
El consejero de Educación de la Generalitat, Josep Gonzàlez-Cambray / EP

Una forma simbólica de expresar su malestar

Las decisiones políticas que ha tomado Cambray desde que está al frente de la Consejería de Educación no han agradado a un colectivo que lleva meses protestando y convocando huelgas que, de nuevo, se repetirán en septiembre. La comunidad educativa continúa en pie de guerra, y no solo en las calles, también en los centros, desde donde impulsan medidas para "presionar al departamento a que se siente a negociar mejoras laborales".

Declararle persona non grata “es una forma simbólica de expresar el malestar” con la consejería, dicen desde Ustec, pero no esperaban desde Educación descolgasen el teléfono para amenazarles con un castigo. Algo que desde la parte social tildan de “antidemocrático” y de un “ataque a la libertad de expresión”.

Los institutos, en pie de guerra

Son los institutos, principalmente, los que se están rebelando contra un conseller que ha tomado decisiones que les afectan directamente --como el nuevo currículum o el rechazo a que la reducción de la hora lectiva se haga también en la etapa de secundaria y no solo en primaria, como proponía la consejería--.

Desde UGT lamentan el “estás conmigo o estás contra mí” de Cambray. “Cuando los claustros se pronunciaban en contra de la ley que afectaba a la inmersión lingüística no hacían ningún movimiento desde el departamento, porque eso sí que les interesaba”, expresan también desde Usoc.

Uno de los institutos que ha declarado a Cambray 'persona non grata' / ASSEMBLEA GROGA
Uno de los institutos que ha declarado a Cambray 'persona non grata' / ASSEMBLEA GROGA

La libertad de expresión, ¿en juego?

Pero declarar persona non grata al consejero también ha sido causa de debate y de rifirrafe en algunos centros en que las direcciones han impedido votar en el claustro este punto en el orden del día. Una docente explica a Crónica Global que, tras acabar la reunión, comentó al director que “faltaban los ruegos y preguntas”, ya que ella quería cuestionar si se podía votar ese asunto.

La respuesta de la dirección la dejó a cuadros: “El director dijo que no podía permitir esa votación”. Ante esto, "nadie se atrevió” a llevarle la contraria: “La mayoría somos interinos y el director tiene la potestad de no reclamarnos para continuar. De hecho, hay algunos que encuentran cierto placer en elegir docentes y decir tú no sigues porque no me gustas”.

El poder que la consejería ha dado a las direcciones es, precisamente, uno de los puntos que lleva a los sindicatos a continuar movilizándose.

El caso del centro Pau Vila

Otros centros van más allá, como el IES Pau Vila de Sabadell, que como medida de protesta se negó a realizar comentarios en las evaluaciones finales. Una decisión que llegó a la inspección educativa, que amenaza con abrir expediente disciplinario a quienes no rectifiquen. Los docentes tienen hasta finales de esta semana para decidir qué hacer y si les compensa enfrentarse a una suspensión de empleo y sueldo.

Los sindicatos no entran en si es o no una medida adecuada que incumple las responsabilidades de los profesores, ya que consideran que es “una forma más de expresar el enfado de los claustros tras una evidente regresión de los derechos”, aseguran desde CCOO. No obstante, algunas voces consultadas por este medio creen que el centro debería llegar a un acuerdo para no alcanzar ese límite de castigo.

Con todo, el colectivo docente no se resigna a acatar las decisiones políticas de un titular de Educación que todavía no ha solucionado el conflicto laboral y a quien critican por su “talante intransigente y nada negociador” con el colectivo al que representa.