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Varias personas se someten a una transfusión de sangre en un centro de salud / EP

Cataluña pagará una de las facturas más altas por el envejecimiento de la población

La fundación Funcas prevé que las necesidades de gasto de las comunidades autónomas se disparen en 36.000 millones de aquí a 2030

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El envejecimiento de la población obligará a revisar al alza el gasto social previsto para los próximos años en España. Cataluña se encuentra entre las cinco comunidades que se verán más afectadas por este incremento presupuestario --o, en su defecto, un mayor impacto en los servicios--, junto a Canarias, Baleares, Madrid y Comunidad Valenciana.

Ello se debe a que en estas regiones se espera el mayor crecimiento en la población mayor de 65 años en números absolutos, lo que elevará la factura de los servicios públicos, especialmente sanitarios, según ha alertado Funcas en su estudio La sostenibilidad del gasto social en las haciendas autonómicas. Perspectivas 2018-2030.

36.000 millones

Según el informe, las necesidades de gasto de las comunidades autónomas, teniendo en cuenta otros factores de crecimiento del gasto adicional al demográfico como la tecnología sanitaria o la adecuación del nivel de gasto per cápita educativo al referente europeo, se duplicarán hasta los 35.837 millones de euros, casi dos veces y media el previsto. Un 62% de este incremento se explicaría por sanidad, el 15% por "otros servicios sociales", seguido de educación (12%) y dependencia (10%).

El incremento medio anual previsto del gasto es del 2,1% para el conjunto autonómico, que se agudiza en las CCAA con más crecimiento del número de mayores como las mencionadas. En el escenario base prepandemia, las necesidades de gasto social autonómico que se infieren exclusivamente de la evolución demográfica alcanzarían los 14.371 millones de euros hasta 2030, con un incremento medio anual del 0,8%. 

El escenario pospandemia

Sin embargo, el estudio hace una distinción entre el escenario prepandemia y el pospandemia, que tiene en cuenta posibles presiones políticas y sociales para mejorar los servicios de salud pública, lo que elevaría todavía la necesidad de gasto. En este caso el gasto real subiría un 7,4%, es decir, 5.125 millones más.

En este escenario, el gasto sobre el PIB real aumenta y se mantendría cerca del 7,1% hasta 2030, lo que supone 1,2 puntos más respecto al nivel que hubiera alcanzado en el escenario prepandemia. La subida del gasto sanitario en términos de PIB resituaría a España en el contexto internacional en términos relativos.