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Una moto e-cooltra aparcada frente a dos jóvenes / EP

Barcelona fomenta la entrada de jóvenes emprendedores al 'motosharing'

El Consistorio cambia la adjudicación de licencias para regular y ordenar el sector de las motos compartidas y terminar con el duopolio

3 min

El Ayuntamiento de Barcelona ha cambiado la forma en la que se daban las licencias en el servicio para motos compartidas de la ciudad para tratar de favorecer la entrada de jóvenes emprendedores a este servicio en auge. Por ello, el Consistorio municipal ha conferido 6.958 licencias entre las 21 empresas que se presentaron a concurso.

Los expertos afirman que esta decisión favorecerá el impulso a empresas mayoritariamente nacidas en Barcelona, por lo que se fomentará el empleo local "bajo un modelo que regula y ordena el sector del motosharing de forma abierta y participativa", además de "regular el sector y romper la situación de duopolio" que se vivía en la ciudad.

Competencia para Acciona y Cooltra

Varios operadores y expertos en movilidad resaltan que "se pone fin a una situación de alegalidad que, durante cuatro años, se había instaurado en Barcelona y rompe la situación de duopolio existente, donde el mercado se concentraba básicamente entre dos grandes operadores, Acciona y Cooltra".

El propio ayuntamiento ha sacado pecho de la decisión tomada haciendo hincapié en la creación de empleo local, afirmando que esta es una gran oportunidad para que "pequeños emprendedores locales puedan participar del nuevo servicio de motos compartidas para la ciudad de Barcelona".

Un modelo a seguir

Desde el Consistorio también quieren sacar pecho de que, con este nuevo modelo de repartición, se favorece el impulso de empresas nacidas mayoritariamente en Barcelona, con la consiguiente generación de puestos de trabajo. Así logran crear empleo local que genera puestos de trabajo a gente de la ciudad y fomentan el comercio de km.0.

Esta iniciativa de regulación y adjudicación, pionera en España y que integra las iniciativas locales de emprendimiento en el tejido empresarial de la ciudad, se convierte así "en un modelo" para los ayuntamientos de grandes ciudades que aún hoy tienen pendiente "regular un servicio que actualmente se ofrece de forma alegal y que continúa en manos de grandes empresas, dificultando el acceso a nuevos operadores".