Crossi (segundo por la izquierda), el 'gegant' de la Escola Camí del Cros de MAtaró Crónica Global Mataró
Un 'gegant' en peligro de extinción: los padres de un colegio de Mataró rescatan a Crossi
En una ciudad con más de un centenar de 'gegants' en activo, la 'colla' de la Escola Camí del Cros se había ido diluyendo con el tiempo, hasta que un pequeño grupo de familias y dos profesoras empujaron para reanimar la comunidad
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Cuando Xavier Becerra entró al colegio de su hijo por primera vez, Crossi dormía en un almacén desde hacía más de cuatro años, esperando a que alguien le sacara a bailar por las calles, como al resto de imágenes que construyen la tan enraizada cultura gegantera de Mataró.
En una ciudad en la que cada colegio, esplai, asociación, entidad y barrio tiene su propio gegant, la colla de la Escola Camí del Cros se había ido diluyendo con el tiempo, hasta abandonar bajo el polvo al colosal y sonriente lápiz antropomórfico que les representa, antes de que la familia Becerra y dos profesoras se volcaran en reanimar la comunidad.
"Desde la escuela se quería reactivar la colla y a mí me hacía ilusión también hacer actividad cultural; empezamos siendo nosotros y, poco a poco, ya somos cuatro o cinco familias, hemos salido diez veces en dos años y hasta hemos estrenado camisetas", resume Becerra mientras visita la exposición que reúne cada año a la mayoría de gegants los días previos a la fiesta mayor.
Desde la cuna
El de Crossi no es un ejemplo único de rescate de una figura en la capital del Maresme. De hecho, después del Franquismo se tuvo que recuperar la tradición casi desde cero, también a la famosa Familia Robafaves, los gegants institucionales del Ayuntamiento.
Mataró, la ciudad de los 'gegants'
En medio siglo de camino desde entonces, Mataró no solo presume de ser uno de los municipios catalanes con más figuras, también de haber logrado arraigar esta tradición desde la cuna.
"Se diferencia de otras ciudades porque, desde bien pequeños, la ciudadanía tiene la oportunidad de formar parte de un proyecto geganter, empezando desde la escuela infantil, siguiendo por el colegio y desembocando en una colla más consolidada de barrio o con las figuras institucionales", comenta Jan Portet, de la agrupación del Barri de Molins.
Un nuevo 'nan'
"Hicimos una exposición gracias a unos chicos de aquí, de Mataró, que vinieron a la escuela un par de tardes y sacamos al gegant con unos flabiols a la salida de los niños, así animamos a algunas familias", narra Becerra sobre los inicios de la nueva colla.
Dos años después, además de arreglar el vestido de Crossi, han creado un nuevo nan --una figura festiva tradicional catalana, similar al gegant, pero de proporciones más pequeñas-- que concibieron de manera artesanal entre varios alumnos y sus padres, con cartón.
Pasión 'gegantera'
"Imagínate la plaza de aquí delante toda llena de gente, sale la figura y se hace un pasillo... Esta sensación en medio de la masa enorme de gente es de los momentos más fuertes", piensa Víctor Ligos, uno de los impulsores de la recuperación de la cultura gegantera en Mataró tras la Dictadura.
Decenas de mataronenses abren un pasillo para recibir la salida de los 'gegants' de la Familia Robafaves del Ayuntamiento de Mataró Crónica Global Mataró
"Aunque sean figuras de cartón o fibra, es todo lo que hay detrás, es la figura que representa a la colla", se emociona Portet, quien asegura que "a veces se establece un vínculo muy intenso" con las imágenes más representativas de cada agrupación.
Renacimiento cultural
Pese a que hay referencias de la presencia de gegants en Mataró desde finales del siglo XVIII y "siempre han estado bastante presentes y activos", puntualiza Ligos, la fervencia actual se empezó a cocer unos meses antes de la muerte de Franco y se hizo fuerte en los años 80.
Jan Portet (segundo por la derecha), junto a otros compañeros de la Colla Gegantera del Barri de Molins Crónica Global Mataró
"En Democracia había una necesidad de recuperar y fomentar las tradiciones catalanas y los gegants cogieron ese impulso cuando se rescataron Les Santes", explica Portet, sobre el elemento que se eligió como símbolo de esta fiesta, que se celebra del 25 al 29 de julio, y que se ha convertido en uno de los eventos más esperados del año para estas figuras que pasan la mayor parte del tiempo escondidas en almacenes.
Ligos, que ya ha llegado a los 80 años de edad, habla del personaje del Robafaves, el más famoso de la ciudad, como un nombre ya entonces conocido por los mataronenses, lo que ayudó a recuperar la tradición y expandirla, y añade que, en esa época todavía más que ahora, "la idea de llevar gegants era una forma de sentirse más cerca de la fiesta popular".
Víctor Ligos, geganter de la Familia Robavafes de Mataró Crónica Global Mataró
Figuras vivas
"Nosotros queríamos que los gegants de Mataró no fueran figuras estáticas, que estuvieran auténticamente vivas, pero un gegant no puede vivir, así que ¿qué podíamos hacer? ¡pues no dejar de bailar!", recuerda el pionero sobre cómo se gestaron los detalles que colocan a la ciudad en el mapa de la cultura popular catalana: "Aunque estés en un sitio en el que no te puedes mover porque hay mucha gente, las figuras siguen al son del flabiol y el timbal, siempre".
Los cuatro gegants Robafaves tienen siete portadores cada uno y bailan por turnos. "Veréis que nos colocamos todos alrededor de la figura y, cuando termina una tirada, nos cambiamos", comenta Ligos.
Dos portadores se intercambian al 'gegant' Robafaves entre bailes Crónica Global Mataró
A meterse debajo de las faldas de una figura tan grande y pesada no se nace aprendido, es por eso que varias semanas antes de Les Santes empiezan los ensayos. "Llevar un gegant es como ir en bici, es intentar y probar, es muy fácil, pero te tienes que dar la oportunidad con predisposición y paciencia", apostilla Portet, como miembro de una nueva generación que hereda una tradición que revitalizó la promoción de Ligos.
Sobre el sentimiento geganter más allá de la expresión cultural, el joven señala que "no es solo una afición" que le ha acompañado desde pequeño, "es también poder tirar un proyecto con amigos y compañeros porque, una colla no es solo ir a sacar el gegant, es todo lo que comporta: el factor social, los valores y el compromiso".