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Curro, un vecino de 78 años de Barberà del Vallès, falleció el pasado sábado 4 de julio tras sufrir un infarto en plena vía pública durante la Fiesta Mayor del municipio.

Los equipos del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) lograron reanimarlo y activaron el Código IAM, el protocolo previsto para este tipo de emergencias.

La ambulancia no se dirigió al Hospital Parc Taulí de Sabadell, situado a pocos kilómetros de Barberà, sino al Hospital Clínic de Barcelona.

Entrada del Hospital Clínic de Barcelona David Zorrakino / Europa Press

Curro falleció poco después de llegar al centro sanitario. Desde entonces, sus hijos intentan comprender por qué su padre no fue trasladado al hospital más cercano y cuestionan si el desenlace podría haber sido diferente.

Un traslado en duda

"Queremos que esto no caiga en el olvido. Teniendo un hospital como el Taulí tan cerca, no queremos que vuelva a pasarle a ningún vecino lo que hemos vivido nosotros", señala Francisco, hijo del fallecido, a Crónica Global.

Su convencimiento parte de la explicación que, asegura, recibió aquel mismo día. Según relata, los sanitarios les indicaron que el traslado al Hospital Clínic respondía al protocolo asistencial y a que el Parc Taulí no disponía del servicio correspondiente durante el fin de semana.

A ello se suma el recuerdo de un trayecto que la familia percibió como especialmente largo y complicado por los cortes de tráfico derivados del Grand Départ del Tour de Francia, celebrado ese mismo sábado en Barcelona.

"Mala suerte"

Francisco sostiene que esas dudas se reforzaron cuando, una vez en el Hospital Clínic, la cardióloga que les comunicó el fallecimiento les trasladó que el traslado respondía al protocolo vigente durante el fin de semana y que su padre había tenido "la mala suerte" de sufrir el infarto un sábado en Barberà del Vallès.

El hospital ha sido consultado por este medio y, al cierre de esta edición, no había respondido a las preguntas planteadas.

Explicaciones insuficientes

Desde entonces, la familia asegura que ha solicitado explicaciones a distintas administraciones sin obtener una respuesta que considere satisfactoria.

"No hemos recibido ninguna explicación. El hospital, el Departamento de Salud y el Ayuntamiento se van pasando la pelota. Te sientes abandonado", lamenta Francisco.

¿Qué es el Código IAM?

El caso ha puesto el foco sobre un funcionamiento del sistema sanitario poco conocido fuera del ámbito asistencial.

En Cataluña existen distintos códigos asistenciales destinados a patologías en las que el tiempo resulta determinante para la supervivencia del paciente.

Dos ambulancias del SEM Gala Espín Barcelona

Entre ellos figuran el Código IAM, para pacientes con infarto agudo de miocardio; el Código Ictus, para accidentes cerebrovasculares; y el Código PPT, destinado a pacientes con politraumatismos graves.

Todos ellos buscan coordinar la actuación del SEM con los hospitales de referencia para reducir al máximo los tiempos de respuesta.

En el caso del infarto, el objetivo es que el paciente llegue directamente al centro preparado para practicar el tratamiento que necesita, normalmente una angioplastia urgente destinada a reabrir la arteria coronaria obstruida.

Para ello, tal y como han detallado desde el servicio a este medio, se activa una prealerta al hospital receptor incluso antes de la llegada de la ambulancia, de forma que el equipo de Hemodinámica pueda recibir al paciente de manera inmediata.

No siempre es el más cercano

Ese funcionamiento explica uno de los aspectos que más dudas genera entre los familiares de Curro.

El Código IAM no siempre conduce al hospital más cercano. El destino viene determinado por la red de hospitales acreditados para ofrecer ese tratamiento especializado, llamado también "hospital útil".

En función del lugar donde se produce la emergencia, el paciente es derivado directamente al centro que puede practicar la intervención de forma inmediata, aunque ello suponga recorrer una mayor distancia.

En el caso de Barberà del Vallès, ese hospital es el Clínic de Barcelona.

El Taulí no era el indicado

El Hospital Parc Taulí ha confirmado a Crónica Global que actualmente no forma parte de la red catalana del Código IAM.

El centro subraya que la derivación no depende de la disponibilidad puntual de cardiólogos ni de que sea un día laborable o festivo, sino del diseño del propio protocolo sanitario establecido por Salut.

Fachada del edificio principal del Hospital Parc Taulí de Sabadell (Barcelona) / CG

Esa explicación contradice una de las principales dudas que mantiene la familia desde el fallecimiento: que el traslado obedeciera a la ausencia de especialistas durante el fin de semana.

Aun así, esa respuesta no coincide con la explicación que recibió en el Hospital Clínic, por lo que continúa reclamando una aclaración sobre ese extremo.

La reconstrucción del SEM

Según apunta el servicio a este medio, la llamada al 112 se recibió a las 18.37.

Cuatro minutos después, un médico ya estaba atendiendo al paciente y el SEM había movilizado tres ambulancias, dos de ellas medicalizadas.

Tras conseguir recuperar la circulación, los profesionales activaron el Código IAM y comunicaron el caso a la Central de Coordinación Sanitaria, encargada de alertar al hospital receptor (el Clínic) para que el equipo de Hemodinámica estuviera preparado antes incluso de la llegada del paciente.

El SEM sostiene que la derivación respondió al protocolo previsto para este tipo de emergencias y que el Clínic era el hospital asignado para esa zona del Vallès Occidental.

Las ambulancias del nuevo transporte sanitario de Cataluña del SEM Gala Espín Barcelona

Según sus registros, el recorrido hasta el centro sanitario duró 27 minutos.

Durante el trayecto, además, Curro sufrió una segunda parada cardiorrespiratoria, lo que obligó a reiniciar las maniobras de reanimación dentro de la ambulancia.

El paciente llegó vivo al hospital, donde fue recibido directamente por el equipo especializado, sin pasar por el circuito habitual de Urgencias.

Esquivando el Tour

Francisco recuerda un recorrido "interminable", con calles cortadas y cambios constantes de dirección. "El de la ambulancia iba buscando por dónde pasar. Nos metimos por calles estrechas en las que casi no cabía el vehículo. Parecía una película", relata.

Apunta que el trayecto se prolongó durante unos 40 minutos y terminó con la sensación de que su padre no había llegado a tiempo.

El Tour de Francia a su paso por Barcelona Cedida

Los responsables del servicio, en cambio, no consideran acreditado que los cortes de tráfico derivados del Tour de Francia alteraran de forma significativa el traslado.

Aunque admiten que no pueden reconstruir con precisión el itinerario seguido por la ambulancia sin un análisis más exhaustivo, sostienen que un tiempo de 27 minutos no refleja una demora fuera de los parámetros habituales.

El respaldo del Defensor del Paciente

La reclamación de los familiares ha encontrado apoyo en el Defensor del Paciente.

Su presidente considera que Curro debería haber sido trasladado al hospital más cercano y sostiene que el desenlace "se podría haber evitado".

A su juicio, el paciente tendría que haber sido estabilizado en el Parc Taulí antes de valorar una eventual derivación a otro centro.

"La sanidad pública se está desmantelando. Los ciudadanos no pagamos impuestos para morirnos por el camino porque nos digan que no hay medios", afirma el responsable de la entidad, que considera que este caso refleja problemas más amplios del sistema sanitario.

Puerta principal del Hospital Clínic de Barcelona / EFE

El SEM discrepa de esa valoración y defiende evitar un primer ingreso en un hospital que no pueda realizar la angioplastia urgente y trasladar al paciente directamente al centro donde pueda recibir el tratamiento definitivo.

Una cuestión abierta

Más allá del debate sobre el protocolo, Francisco insiste en que la principal frustración de la familia es no haber obtenido una explicación que considere coherente.

Tras el fallecimiento de su padre, asegura haber contactado con distintas administraciones para intentar reconstruir qué ocurrió aquella tarde. Las respuestas recibidas, sostiene, no coinciden entre sí.

"No buscamos culpables por rabia. Queremos saber qué pasó. Si hay algo que se hizo mal, que se reconozca. Y si no fue así, que alguien nos explique por qué se tomó esa decisión", afirma.

Esa sensación de haber recibido versiones distintas es, precisamente, lo que mantiene viva la reclamación de la familia una semana después del fallecimiento.

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