Sergi y Octavi Centelles, hijos del famoso fotoperiodista Agustí Centelles, posan junto a un retrato de su padre.
Las falsas fotos de Agustí Centelles vuelven a sobrevolar el arte catalán
Polémica por la subasta de una imagen de Francesc Macià por más de 1.000 euros, cuya autoría podría haber sido falsamente atribuida a Centelles
Uno de los herederos, Sergi Centelles, ha acreditado que la imagen es de su padre; mientras, su hermano Octavi asegura que pertenece a Joan Andreu Puig Farràn
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Hay un fantasma que, cada cierto tiempo, recorre Cataluña. No es el del comunismo, como escribieron Marx y Engels. Es el de las fotografías falsamente atribuidas al prolífico Agustí Centelles, cuyo legado ha dejado un reguero de conflictos desde que sus hijos Sergi y Octavi vendieron en 2009 su colección al Ministerio de Cultura por 700.000 euros.
Esta vez, la disputa ha salpicado a la Galería Juan Naranjo de Barcelona, ubicada en la calle Casanova. La sala celebra este jueves una subasta de fotografías históricas del coleccionista Josep Ignasi Oms, con piezas que van desde 1860 hasta 2002, en cuyo lote figuran cuatro imágenes aparentemente realizadas por Agustí Centelles.
La número 19, tasada entre 1.400 y 2.200 euros, figura en el catálogo como una imagen de Francesc Macià en la inauguración de la Feria del Automóvil. En realidad, el primer presidente de la Generalitat republicana se encontraba el 11 de septiembre de 1933 frente al monumento a Rafael Casanova. Fue la última Diada de Macià, quien falleció el día de Navidad de ese mismo año.
Desmentido por la hemeroteca
La autoría de la pieza está igualmente en disputa. Fue el propio Octavi Centelles, uno de los dos hijos del fotógrafo, quien reconoció que la imagen corresponde a otro autor, Joan Andreu Puig Farràn, un fotoperiodista catalán contemporáneo de Centelles. Ambos trabajaron juntos en el diario ‘Última Hora’ y cubrieron los agitados tiempos republicanos.
Este medio también ha podido hallar un recorte de diario en el que consta la firma de Puig Farràn.
Recorte de prensa de la época donde la fotografía de Francesc Macià aparece publicada con el crédito de su verdadero autor, el fotoperiodista Joan Andreu Puig Farràn, tras las siglas P. F.
Alertada de la situación tras las demandas de este medio, la galería Juan Naranjo ha reconocido el error descriptivo y ha bloqueado el lote a la espera de esclarecerlo.
La galería ha matizado, no obstante, que la fotografía lleva el sello Centelles y que el problema no afecta a la autenticidad física de la pieza, sino a su descripción. "En todo caso, la fotografía no es falsa, está mal atribuida", han precisado desde la sala.
De momento, se desconoce si este jueves se podrá pujar por la fotografía de Macià loando a Casanova, político catalán que lideró la resistencia militar y política de Barcelona durante el asedio borbónico de 1714.
Negativos cruzados
No es la primera vez que la autoría de fotografías de Centelles está en entredicho, según han denunciado durante décadas distintos expertos e investigadores.
Cuando el archivo Centelles fue recuperado en 1976 tras permanecer escondido en Francia durante el franquismo, se encontraron negativos que no eran estrictamente suyos. Durante la Guerra Civil, la Generalitat y UGT colectivizaron el sector y los fotógrafos compartían material, cámaras, placas y archivos.
Fotografía tomada en Barcelona, el 7 de mayo de 1937, tras los "Fets de maig de 1937", mientras un grupo de voluntarios retira las barricadas.
Al escapar al exilio, Centelles se llevó con él obras de Torrents, Antoni Campañà, Gabriel Casas o el propio Puig Farràn; muchas veces para salvarlas de la censura.
Algunas de las imágenes falsamente atribuidas muestran el entierro del propio presidente Macià, parte del reportaje del retorno de Companys en marzo de 1936, el bombardeo de Granollers por las fuerzas sublevadas o los guardias civiles posando junto a un arsenal de fusiles incautados.
El historiador Publio López Mondéjar ya advirtió en su día que parte de las atribuciones debían tomarse "con mucha prudencia", y señaló que dos de las imágenes más icónicas de Centelles, como la llegada de Companys a Barcelona y los guardias de asalto en la calle Diputación, habían sido distribuidas y firmadas por otros fotógrafos en la prensa de la época.
Fotografía de guardias de asalto del ejército republicano en la calle Diputación de Barcelona, 19 de julio de 1936.
El archivo de la discordia
Los herederos de Centelles vendieron unas 10.000 fotografías y negativos al Ministerio de Cultura por 700.000 euros en 2009, pero nadie efectuó una auditoría sobre la originalidad de las obras.
La venta de la colección desató acusaciones de "deslealtad" entre administraciones y abrió un intenso debate sobre la propiedad y gestión de la memoria histórica, pues la Generalitat defendía que el fondo formaba parte del patrimonio cultural catalán y quería conservarlo en Cataluña, mientras que el Estado lo destinó al Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca.