Después de que los maestros de Primaria votaran ayer no en la consulta en la que Ustec llamaba a firmar el nuevo acuerdo educativo en Cataluña, el sindicato ya prepara un nuevo ciclo de movilizaciones en las calles, que coincidirá con la visita del Papa León XIV a Barcelona.
La organización convocará una huelga el próximo martes 9 y miércoles 10 de junio, días de la visita de León XIV a la capital catalana, según ha podido saber Crónica Global. Ustec anunciará la decisión junto a CGT este viernes, y el lema de la protesta será "pedimos hechos, no milagros".
El cartel, un Espíritu Santo
La organización que lidera Iolanda Segura —que se ha desvinculado del pacto que ya han firmado Professors de Secundària (Aspepcs-sps),CCOO y UGT— tratará de aprovechar así la exposición mediática que les dará la llegada del Pontífice.
De hecho, el eslogan que encabezará la protesta no es el único guiño a este hito para la ciudad, puesto que el cartel creado para la ocasión mostrará al Espíritu Santo con el juego de palabras. No ha trascendido aún la localización de las movilizaciones.
Protestas la última semana de curso
"El colectivo no lo ha aceptado. Antes de que se acabe el curso, tenemos que ejercer la máxima presión para que Educación muestre voluntad de reconducir la negociación", dijo la portavoz Iolanda Segura en una rueda de prensa tras conocerse los resultados, en la que no informó de los planes de Ustec.
Sin embargo, el sindicato se plantea llamar a la comunidad educativa a protestar también la última semana del curso: su consejo nacional debate la posibilidad de extender las movilizaciones a los días 16, 17 y 18 de junio, para lo que está midiendo fuerzas de los colegios públicos. Se reunirá el sábado para concretalo.
Iolanda Segura, portavoz del sindicato de docentes Ustec / EP
No habrá huelga indefinida
"Nos hemos desgastado mucho, ahora deberíamos hacer cosas puntuales", compartió una docente en el citado encuentro, evidenciando el cansancio y las dudas de la comunidad educativa sobre cuánto estirar las movilizaciones en el calendario tras haber completado 17 jornadas de huelga.
"Es una reflexión que se ha abierto internamente y que aún no se ha cerrado", reconocieron los miembros del órgano de gobierno, asegurando que esta posición, compartida por otros profesores participantes de la call, "coincide con los debates" que se producen en el seno del sindicato. Así, no habrá huelga indefinida, como se atrevió a anticipar Segura antes de conocer el resultado de la consulta.
Macrodispositivo
De esta manera, las mencionadas protestas añadirán una complejidad a la tarea de los cuerpos policiales por la visita del Papa, cuando Barcelona acoja uno de los mayores dispositivos de seguridad desplegados en Cataluña en los últimos años.
Más de 5.600 agentes de los Mossos d'Esquadra, cerca de un millar de efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil, 500 agentes de la Guardia Urbana de Barcelona y unos 2.500 vigilantes de seguridad privada velarán por la seguridad de los actos previstos en la capital catalana y en la Abadía de Montserrat.
Más allá de las amenazas convencionales, el operativo también contempla escenarios vinculados a la conflictividad social. Entre ellos, precisamente, las movilizaciones protagonizadas por los profesores catalanes, inmersos desde hace semanas en una campaña de protestas contra las condiciones laborales y salariales pactadas entre la Generalitat y los sindicatos.
Un mosso d'esquadra precinta la entrada de la Conselleria de Educación ante los manifestantes por las mejoras de las condiciones del personal laboral del departamento
Control de todos los escenarios
Fuentes policiales consultadas por Crónica Global explican que el Plan Director que regula el dispositivo de seguridad prevé distintos supuestos susceptibles de alterar la movilidad o dificultar los accesos a los lugares que visitará el Pontífice. Concentraciones, manifestaciones o cortes de tráfico promovidos por colectivos sociales que actualmente mantienen conflictos abiertos con la Administración.
De hecho, los sindicatos beligerantes ya recurrieron durante el último ciclo de movilizaciones a interrumpir la circulación en importantes vías, como la AP-7, lo que molestó sobremanera al Departamento de Educación.
Sagrada Familia y Montserrat
En paralelo, algunos de los espacios elegidos por los docentes para visibilizar sus reivindicaciones durante las últimas semanas forman parte del recorrido institucional del Papa. Una coincidencia que no ha pasado desapercibida para los encargados de diseñar los distintos dispositivos de seguridad.
La Sagrada Familia es uno de los principales puntos de la visita apostólica, y fue escenario el pasado 18 de marzo de protestas y cortes de accesos protagonizados por profesores. Unos 150 docentes bloquearon los accesos a la basílica, que esta vez albergará el acto más simbólico de la visita de León XIV a España, por la coronación de la Torre de Jesús del templo barcelonés y el centenario de la muerte de su arquitecto, Antoni Gaudí.
Lo mismo ocurrió en el entorno de la Abadía de Montserrat, donde la masa de docentes cortó la semana pasada el servicio de cremallera para reclamar mejoras laborales, coincidiendo con la reunión con la consellera Esther Niubó que dio lugar al acuerdo que debía devolver la paz social al colectivo.
Imagen de un corte de carretera durante las huelgas de docentes
Difícil bloquear los actos
Estos dos enclaves figuran entre los espacios que concentrarán una mayor presencia policial durante la visita del pontífice. Y las mismas fuentes admiten que resulta extremadamente complicado que cualquier colectivo pueda llegar a alterar o bloquear los actos oficiales previstos durante la estancia del Pontífice.
El despliegue diseñado por los Mossos contempla amplios perímetros de seguridad, controles de acceso, filtros de personas y vehículos y restricciones de movilidad que dificultan enormemente cualquier intento de aproximarse a las zonas sensibles sin autorización previa.
Por este motivo, los escenarios analizados por los responsables policiales se centran más en posibles afectaciones al entorno de los actos que en una interrupción directa de los mismos.
Precisamente, los huelguistas reconocen en conversaciones privadas que "la visita del Papa es un gran momento para presionar, pero hay que ser conscientes de que no nos podremos acercar a kilómetros de donde sea la visita", por lo que animan a "plantear alguna acción muy visible en algún otro lugar".
Un dispositivo para todos los escenarios
El foco, pues, se sitúa especialmente en la posibilidad de que puedan producirse concentraciones, marchas reivindicativas o cortes puntuales de calles y carreteras próximas a los lugares incluidos en la agenda papal.
Se trata de situaciones que, en caso de producirse, obligarían a activar itinerarios alternativos o refuerzos puntuales de seguridad para garantizar la movilidad de las autoridades y de los miles de asistentes previstos.
Así, pues, la filosofía que guía el operativo de la visita de León XIV pasa precisamente por anticipar cualquier eventualidad, desde incidentes de orden público hasta emergencias sanitarias, amenazas terroristas o movilizaciones ciudadanas.
Por ello, el Plan Director elaborado por los Mossos incorpora un amplio catálogo de contingencias y respuestas operativas.
Agentes de los Mossos d'Esquadra durante un control de carretera
Las mejoras laborales se desplegarán
El conflicto sigue abierto después de que una parte significativa de docentes haya rechazado el preacuerdo sellado en la mesa sectorial, manteniendo viva la tensión en el sector.
Pese a ello, las mejoras laborales y salariales contempladas en el mismo seguirán adelante. Entre ellas, un incremento salarial de más de 400 euros brutos al mes a lo largo de los próximos cuatro años, así como más de 6.400 dotaciones para la escuela inclusiva, la reducción de ratios, la recuperación de los estadios y la convocatoria de 5.000 nuevas cátedras, que se desplegarán con el aval de tres de los cinco sindicatos con representación en la mesa sectorial.
Gran expectativa
El Santo Padre aterrizará a inicios de la próxima semana en el aeropuerto de Josep Tarradellas de Barcelona-El Prat, donde será recibido por las autoridades. Entre ellas, el president de la Generalitat, Salvador Illa, con quien se reunirá en una audiencia privada en el Palau Episcopal de Barcelona el martes por la tarde, según confirmó el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni.
La visita del Pontífice a la capital catalana está generando "una gran expectativa", en palabras del cardenal Juan José Omella, porque su palabra "está llegando a mucha gente".
El Papa León XIV en Nápoles, a inicios de mayo
El acto público más multitudinario se celebrará en la tarde del 9 de junio en el Estadi Olímpic Lluís Companys, donde Su Santidad presidirá una vigilia de oración a la que está previsto que puedan asistir miles de fieles.
También tendrá un especial valor simbólico su visita a la parroquia de San Agustín, el encuentro en el centro penitenciario de Brians 1, y la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Familia.
