Registro Guardia Civil, en una imagen de archivo

Registro Guardia Civil, en una imagen de archivo Òscar Gil Coy Barcelona

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Ingresa en Brians el vecino de Navaluenga que atropelló a un hombre, huyó y se entregó en Barcelona

La defensa asegura que todavía faltan declaraciones clave antes de solicitar nuevas medidas ante el juzgado instructor

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El vecino de Navaluenga detenido por el atropello ocurrido el pasado fin de semana en la localidad abulense ha ingresado en prisión provisional en Cataluña.

El hombre, de unos 60 años, permanece desde este martes en el centro penitenciario de Brians 1, después de comparecer por vía telemática ante el juzgado de guardia de Martorell, que se ocupó de la vista preliminar para decidir si ingresaba o no en prisión.

Según ha podido saber Crónica Global, el arrestado se acogió a su derecho a no declarar durante la comparecencia judicial.

Una decisión que, según explica su abogado, Javier Ris, responde a que todavía no se han podido practicar todas las declaraciones testificales previstas en esta fase tan embrionaria de la instrucción.

Exterior de la prisión de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires

Exterior de la prisión de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires Generalitat de Catalunya

"Esperaremos a que pueda celebrarse la totalidad de la prueba testifical pendiente para poder solicitar nuevas medidas", apunta el letrado en declaraciones a este medio.

Por ahora, y a la espera de pedir un eventual traslado penitenciario, el investigado permanecerá interno en Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona).

Entrega voluntaria en Barcelona

La detención se produjo este lunes, 4 de mayo, en la comandancia de la Guardia Civil de Sant Andreu de la Barca. El hombre se entregó voluntariamente tras pasar más de 24 horas huido después del atropello registrado a primera hora del domingo en Navaluenga.

El arrestado había abandonado el municipio en estado de shock tras los hechos y puso rumbo a Barcelona, donde finalmente acabó compareciendo ante los agentes. Desde ese momento quedó bajo custodia policial hasta pasar a disposición judicial.

Cuartel de la Guardia Civil de Sant Andreu de la Barca (Barcelona), donde se ha entregado el presunto autor del atropello

Cuartel de la Guardia Civil de Sant Andreu de la Barca (Barcelona), donde se ha entregado el presunto autor del atropello

La víctima, un vecino con el que el detenido mantenía un conflicto abierto desde hacía más de un año y medio, resultó herida de gravedad y tuvo que ser trasladada a un centro asistencial de Salamanca, donde continúa recuperándose.

Un conflicto vecinal enquistado

Tal y como avanzó Crónica Global, el origen del conflicto iba mucho más allá de un desencuentro puntual. Durante más de un año y medio, el ahora detenido y su mujer impulsaron distintas denuncias y reclamaciones por los problemas de convivencia que, según sostenía, generaba un local de ocio de la zona.

El vecino aseguraba que la actividad del establecimiento impedía el descanso de los residentes y había promovido incluso una campaña para reclamar su cierre.

Las quejas acabaron llegando a distintas instancias administrativas e institucionales, entre ellas el Ayuntamiento de Navaluenga, la Guardia Civil, el Defensor del Pueblo y el Procurador del Común de Castilla y León, equivalente al síndic de greuges.

"Arrebato y obsecación"

Según el entorno del arrestado, el hombre llevaba tiempo denunciando una situación que consideraba insostenible y que había deteriorado gravemente la convivencia vecinal en la zona.

Un coche de la Guardia Civil en una imagen de archivo

Un coche de la Guardia Civil en una imagen de archivo EUROPA PRESS

Mientras tanto, la investigación judicial trata ahora de esclarecer qué ocurrió exactamente durante la madrugada del atropello y cuál fue la secuencia previa a los hechos.

Aún así, y según ha podido saber este medio, la defensa del detenido sitúa los hechos en un contexto de fuerte deterioro emocional tras un prolongado y enquistado conflicto vecinal.

Es más, fuentes próximas a sus abogados apuntan al "arrebato y a la obcecación", tras meses de tensión acumulada.

La madrugada que lo precipitó todo

Según siempre esta versión, la situación alcanzó su punto crítico la mañana del domingo. Tras volver de noche e intentar dormir en vano, sobre las 7:40 horas, el hombre comprobó que el ambiente festivo continuaba en el exterior del local.

Siempre según fuentes próximas a su defensa, se acercó en un primer momento con un objeto contundente para amedrentar a los presentes.

Posteriormente, llegó incluso a preparar una sustancia inflamable que finalmente no llegó a lanzar.

Calle Ermita de Navaluenga (Ávila), donde sucedieron los hechos

Calle Ermita de Navaluenga (Ávila), donde sucedieron los hechos

La tensión fue en aumento hasta que, completamente fuera de sí, se subió a su vehículo y atropelló a uno de los jóvenes que se encontraban en la zona.

Según esta misma versión, no era consciente de que se trataba del propietario del establecimiento con el que mantenía el conflicto.