Santiago Escrivá de Romaní, oncólogo médico del Hospital Universitari de Vall d'Hebron
Salut hace la vista gorda con la atención en castellano en las consultas, pese a que las quejas se han multiplicado por 15
El Departament sostiene que la subdirección general de Evaluación e Inspección no tiene competencia ni un marco legal vigente que le otorgue capacidad sancionadora
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Las reclamaciones por no ser atendido en catalán en el ámbito sanitario no dejan de crecer, pero el Govern por el momento hace oídos sordos: no ha interpuesto ninguna sanción en los últimos cinco años.
La subdirección general de Evaluación e Inspección Sanitarias y Farmacéuticas, dependiente del Departament de Salut, no ha abierto ningún expediente sancionador por vulneración de derechos lingüísticos en este periodo.
Muchas más quejas
Todo ello pese al aumento significativo de las quejas: desde 2020 se han multiplicado por 15.
Se ha pasado de 25 reclamaciones relacionadas con la falta de atención oral o de documentación clínica y administrativa en catalán en 2020 a 359 en 2025, una cifra récord hasta ahora registrada.
Consulta médica
No tienen competencia
Según ha explicado ARA, el Departament de Salut sostiene que la subdirección general de Evaluación e Inspección no tiene competencia ni un marco legal vigente que le otorgue capacidad sancionadora sobre centros o profesionales que vulneren los derechos lingüísticos de los ciudadanos.
Explican que la diferencia entre las quejas que recibe el departamento por discriminación lingüística y las reclamaciones que investiga Inspección se debe a que solo se actúa cuando se sospecha que la asistencia sanitaria se ha visto afectada o no se ha prestado, de modo que la lengua no es el motivo para analizar el caso.
"Nos tratan como burros"
De este modo, una de las reivindicaciones más recurrentes del independentismo —la de poder utilizar el catalán en todos los ámbitos de la vida— gana presencia entre la ciudadanía, pero en este caso no se traduce en sanciones efectivas por parte de la administración.
“Otra guerra perdida, no se puede ir a misa y repicando”, comenta por X un usuario. “Nos tratan como burros”, lamenta otro.
El catalán, otra vez en el centro
La noticia llega en pleno debate político por el hecho de que el conocimiento del catalán no se tenga en cuenta en la regularización de personas migrantes, una cuestión que ha abierto un nuevo frente entre Junts y el Govern.
El conocimiento del catalán se exige para la renovación del permiso tras un año, pero no como requisito para la regularización inicial.