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Olympia Quirónsalud crea un servicio para prevenir, diagnosticar y tratar trastornos de suelo pélvico (1).jpg EUROPA PRESS

Vida

El músculo olvidado: cómo la fisioterapia postparto evita la incontinencia y mejora la vida sexual

Estas disfunciones aparecen cuando el suelo pélvico pierde su capacidad de adaptarse a los esfuerzos cotidianos

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Para muchas mujeres, el fin del embarazo marca el inicio de una etapa de entrega absoluta al recién nacido, donde el propio cuerpo pasa incluso a un segundo plano. Sin embargo, en el silencio de la recuperación postparto, un conjunto de músculos vitales -el suelo pélvico- a menudo queda desatendido, enviando señales que muchas veces se normalizan: una pequeña pérdida de orina al reír, una pesadez inusual al caminar o pequeñas molestias al retomar la vida sexual.

Tener un hijo cambia la vida, en muchos sentidos. Y el anatómico es uno de ellos, sobre todo en lo que tiene que ver con el suelo pélvico, una estructura formada por músculos, ligamentos y tejido de sostén que envuelve los órganos de la pelvis. Su función es vital para mantener la posición correcta de la vejiga, el útero y el recto.

La rehabilitación y la fisioterapia son técnicas adecuadas para tratar problemas de suelo pélvico

La rehabilitación y la fisioterapia son técnicas adecuadas para tratar problemas de suelo pélvico EUROPA PRESS

Atención a los síntomas

Cuando este sistema se debilita tras el esfuerzo del parto, las consecuencias pueden ser "devastadoras" para el bienestar diario. El doctor Miguel Ángel Jiménez, jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitari Sagrat Cor, es tajante sobre la necesidad de no ignorar los síntomas: "En la actualidad el papel del suelo pélvico en la salud funcional está cada vez más reconocido. Cuando se altera, los síntomas pueden ser muy diversos y no siempre se relacionan de forma inmediata con su origen. Cuando el suelo pélvico pierde su capacidad de adaptarse a los esfuerzos cotidianos —toser, levantar peso, moverse— es cuando pueden aparecen disfunciones".

Lo cierto es que estas secuelas no siempre aparecen de golpe; a menudo se presentan como pequeñas molestias que se intentan ignorar hasta que afectan al día a día. Hablamos de situaciones tan incómodas como esas pérdidas involuntarias de orina o gases al reír, toser o simplemente hacer algo de deporte, o incluso de la angustia que supone perder el control de los movimientos intestinales.

A nivel interno, esa debilidad muscular puede hacer que los órganos pélvicos se desplacen hacia abajo, provocando una presión constante en la vagina conocida como prolapso. Todo esto suele ir acompañado de un peso persistente o dolor en la zona que se intensifica con el movimiento o durante las relaciones sexuales, además de una extraña falta de estabilidad en la parte baja de la espalda que nos cambia hasta la forma de caminar.

Cómo cuidar el suelo pélvico

A la hora de recuperar el suelo pélvico, hay que olvidarse de las recetas mágicas o de los ejercicios estándar, porque lo que le funciona a una mujer puede no ser lo que otra necesita. La clave está en avanzar poco a poco con un plan diseñado solo para ti, que combine ejercicios terapéuticos con una verdadera reeducación de cómo funciona el cuerpo. Los famosos ejercicios de Kegel son una herramienta estupenda, pero no basta con apretar sin más; para que funcionen, un profesional debe asegurar que se está haciendo bien y que son los adecuados para tu caso concreto.

A veces, el camino hacia la recuperación pasa porque la mujer reconecte con su propia respiración y postura a través del yoga o el pilates adaptado. Pero cuando las molestias persisten, la fisioterapia especializada entra en juego con técnicas manuales para liberar tensiones y devolver la movilidad a los tejidos. En las consultas de hoy, se cuenta incluso con tecnología que parece sacada de una película: el biofeedback permite ver en una pantalla cómo trabajan los músculos para aprender a controlarlos, mientras que la electroestimulación o sistemas como EMSELLA ayudan a activar la musculatura más profunda de forma no invasiva cuando la mujer sola no puede. Se trata, en definitiva, de usar todas las herramientas disponibles para que la mujer vuelva a sentirse en plenitud.

A través de programas que suelen durar unas 12 semanas, fisioterapeutas especialistas como Rocío Tarragó Sánchez, Coordinadora del Servicio de Rehabilitación del Hospital Quirónsalud Valle del Henares, trabajan para devolver la integridad a estos tejidos. Tarragó explica el proceso de acompañamiento: "Las mujeres que presenten problemas de pérdidas de orina, falta de control de gases o heces, sensación de pesadez, bulto o debilidad en la pelvis y/o dolor, dolor en relaciones sexuales o dolor pélvico frecuente al estar sentada o de pie deberían acudir a una unidad de suelo pélvico para ser evaluadas. Valoraremos el estado de los músculos (integridad, flexibilidad, fuerza, resistencia y tono muscular), del tejido de sostén y la estabilidad de los órganos pélvicos."

Unidades de Suelo Pélvico

En muchos hospitales, como en la mayoría de los hospitales del Grupo Quirónsalud por ejemplo, se han creado Unidades de Suelo Pélvico, equipos formados por profesionales de distintas especialidades médicas (ginecólogos, fisioterapeutas, anestesistas, urólogos) que trabajan conjuntamente en la evaluación y el tratamiento de los pacientes con problemas de suelo pélvico.

La doctora Carolina Walker, reconocida especialista nacional e internacionalmente, dirige varias de estas Unidades en el Hospital Quirónsalud Madrid, el Hospital Quirónsalud Sur y en el Centro Médico Olympia Quirónsalud. Explica que la recuperación debe ser integral: "El dolor pélvico es una condición compleja que requiere una atención especializada y un enfoque integral. Queremos concienciar sobre la importancia de una atención temprana y de una rehabilitación adecuada para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes. Nuestro objetivo es ofrecer un servicio de calidad basado en la evidencia científica y en la experiencia clínica, proporcionando soluciones efectivas para cada paciente".

El doctor Miguel Ángel Jiménez señala además lo importante de la personalización del tratamiento y la cercanía: "Desde la Unidad de Suelo Pélvico del Hospital Universitari Sagrat Cor orientamos y acompañamos a cada paciente a partir de una valoración individualizada", explica. "Nuestra prioridad no es solo de identificar la raíz del problema, sino de acompañar a cada persona con un plan de actuación integral, adaptado a su situación y coordinado con otras especialidades como fisioterapia, urología o digestivo", subraya.

Iniciativas como la plataforma Pelvitonic ya permiten incluso combinar sesiones presenciales con planes de ejercicios personalizados desde casa, facilitando que las madres puedan cuidar de sí mismas sin descuidar su nueva realidad familiar.