Nieves Boix, frente a una de las 'casas baratas' del Bon Pastor
Nieves, vecina de Barcelona: "Me han dado un piso social en el mismo edificio que a mi maltratador"
La mujer, en una situación de vulnerabilidad extrema, espera desde hace tres años la asignación de una vivienda de protección oficial en el barrio de Bon Pastor
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Después de más de tres años de lucha burocrática para conseguir una vivienda de alquiler social para ella y sus hijos, la Agència de l'Habitatge de Catalunya le asignó a Nieves Boix un piso en la misma escalera donde ya vivía su primer exmarido, quien la maltrató física y psicológicamente.
Nacida en las conocidas casas baratas del barrio barcelonés del Bon Pastor, esta mujer de 41 años se vio expulsada de las calles que la vieron crecer en 2023 por una compleja concatenación de circunstancias familiares y económicas, que la llevaron a okupar un piso en Canovelles.
En este tiempo, no ha dejado de pelear con la Administración pública para encontrar una solución habitacional para su familia, pero la situación de emergencia se precipitó en noviembre cuando su segundo exmarido, contra el que tiene una causa pendiente por maltrato, escapó de prisión.
Okupación
"En Canovelles me siento totalmente desprotegida, tan lejos de todo mi entorno", repite constantemente Boix en una conversación con Crónica Global, tras dos matrimonios marcados por la violencia de género y una vida atravesada por la inestabilidad económica con la que ha sacado a sus hijos adelante, ahora ya mayores de edad.
Después de quedarse sin un techo bajo el que vivir en su barrio, y a falta de que los servicios sociales le ofrecieran una solución de urgencia, tomó la decisión de okupar una vivienda: "No tenía alternativa, era esto o quedarme en la calle con mis hijos", asegura al recordar que uno de ellos tiene un elevado grado de discapacidad.
Jonathan Ll., el exmarido de Nieves Boix que escapó de Quatre Camins
Unos conocidos suyos la ayudaron a abrir un piso en Canovelles y, unos meses después de empadronarse en el municipio vallesano, la agencia pública de vivienda le ofreció el domicilio de alquiler social donde ahora vive.
Traslado
Su lucha no terminó cuando logró esta vivienda, pues seguía lejos del Bon Pastor. Con unas circunstancias algo más estables, inició los trámites para trasladar su expediente "por arraigo familiar" a Barcelona y conseguir un piso en su barrio.
Sin embargo, la respuesta en una primera instancia fue negativa: la administración pública le comunicó que no había viviendas disponibles que se ajustaran a sus necesidades familiares en el radio que ella solicitaba, y le recriminaban que no hubiera estado empadronada en el distrito de Sant Andreu en los últimos meses, lo que le restaba puntos frente a otros demandantes.
Nieves, en el centro, junto a su madre y su mejor amiga, que ha acogido en casa a su hijo menor Cedida
Boix insiste por su parte que sí las hay, pues asegura conocer más de una familia "que no es del barrio" a las que les han entregado las llaves de un piso de protección oficial en la zona que ella reivindica como su hogar.
Fuga
Su exmarido, Jonathan Ll., escapó de la prisión de Quatre Camins, en la que cumple condena por encadenar varios robos y atracos violentos, el pasado 17 de noviembre, para terminar entregándose tres días más tarde, un tiempo que usó para sembrar el miedo entre varias de sus exparejas, a quienes sigue amenazando desde dentro del centro penitenciario con un teléfono que ha logrado esconder de los funcionarios.
Gracias a este episodio, la Agència de l'Habitatge elevó su caso a la "máxima prioridad y urgencia", según los documentos a los que ha tenido acceso este medio, para ofrecerle ese traslado de nuevo a Barcelona.
Asignación
En marzo de este año, le asignaron un piso ubicado en la avenida Via Trajana, a una calle del Bon Pastor, pero en la misma escalera donde vive Manuel C., el padre biológico de los hijos de Nieves, que perdió la custodia de los mismos por la violencia que ejercía contra ella y los entonces menores de edad.
Viviendas de protección oficial en el Bon Pastor Ajuntament de Barcelona
"Es increíble que nadie en servicios sociales se diera cuenta de que me iban a dar un piso social en el mismo edificio que a mi maltratador", lamenta la mujer, que se siente "profundamente abandonada".
Describe un sentimiento de rabia contra las estructuras de la Administración pública, a las que culpa de exponerla a una situación de vulnerabilidad extrema, no solo a ella como víctima de violencia de género, madre monoparental de familia numerosa, desempleada y con un grado del 43% de discapacidad, sino también a sus tres hijos --uno de los cuales tiene una discapacidad del 53%--, que llegaron a faltar al colegio durante largos periodos cuando eran menores por la inestabilidad familiar.
Espera
Boix rechazó el ofrecimiento por "miedo" a su exmarido y sigue en lista de espera para obtener un traslado seguro a Barcelona, mientras reside sola en Canovelles y viaja cada día al Bon Pastor a cuidar de su madre, recientemente operada de un cáncer de mama.
Confiesa a este medio que se siente tan "cansada y desesperada" por la falta de soluciones que se ha llegado a plantear okupar una vivienda en su barrio, una idea que cada día le resulta menos lejana.
Hijos
Al más pequeño de sus tres hijos, que sufre de esquizofrenia, tuvo que realojarlo en casa de una amiga suya hace ya algo más de un año, pues la vivienda que okupaban en el Vallès Oriental no cumplía los requisitos mínimos que permiten la habitabilidad de un inmueble, tal y como consta en documentación oficial, y no pudo adaptarse a la situación.
Su hijo mayor vive junto a su madre en un piso de 50 metros cuadrados en el Bon Pastor, donde está estudiando un grado medio en deportes; y su hija mediana, que terminó el curso en auxiliar veterinaria, pero se dedica a tiempo completo a cuidar de su bisabuela --la abuela de Nieves--, que está en paliativos, duerme en casa de otro familiar en el mismo barrio.
Convenio
La familia de Nieves habitó las casas baratas del Bon Pastor durante cinco generaciones antes de que, en 2003, el Ayuntamiento de Barcelona, el Patronat Municipal de l’Habitatge y la Asociación de Vecinos lograran un acuerdo para reubicar a las familias en viviendas de protección oficial (VPO).
Dos páginas del acuerdo de realojo de los habitantes de las 'casas baratas' del Bon Pastor de Barcelona Fotomontaje de Crónica Global
El segundo punto del convenio preveía que se realojaría primero a las familias que habitaban las casas. Sobre las viviendas sobrantes, se acordó que tendrían preferencia los “desdoblamientos familiares que se produzcan dentro de las unidades familiares constituidas entre los realojados” y las “familias que vivan, hayan vivido o trabajen en el barrio”.
Boix defiende que cumple ambos criterios y, sobre su caso, la Síndica de Greuges ya evaluó en junio que "no se está cumpliendo el convenio del barrio", meses antes de que su contexto se agravara por la amenaza de sus exparejas.