Exterior de la prisión de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires
Agreden en prisión al padre del bebé maltratado en Barcelona: la dirección de Brians 1 lo traslada de módulo
Los internos del centro penitenciario reconocieron al progenitor, acusado de agresión sexual y lesiones muy graves, y protagonizaron un incidente violento de "baja intensidad"
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La dirección del centro penitenciario Brians 1 ha ordenado el traslado urgente de módulo del padre del bebé maltratado en Barcelona tras ser identificado y agredido por un grupo de internos en una zona común de la prisión.
El hombre, de 42 años, ingresó en prisión provisional el pasado viernes 20 de marzo.
Apenas una semana después de su llegada al módulo cinco del centro de Sant Esteve Sesrovires, fue identificado por el resto de internos.
Al conocerse la gravedad de los delitos que se le imputan —maltrato habitual, lesiones muy graves y agresión sexual contra su propio hijo—, un grupo de presos inició un ataque que la dirección del centro ha calificado como una "agresión de baja intensidad".
Blindaje en el "módulo cero"
Pese a la aparatosidad del incidente, el investigado no presenta heridas de consideración ni secuelas físicas derivadas del asalto. No obstante, ante el evidente riesgo para su integridad, la junta de tratamiento de Brians 1 ha decidido su traslado inmediato al módulo cero.
Un pasillo de la cárcel de Brians 1
Este espacio, conocido por ser una zona de seguridad mucho más restringida, apenas alberga a una decena de internos considerados "de confianza" o que requieren protección especial. Con esta medida, el centro pretende blindar al detenido frente a la denominada "ley de la cárcel", que suele cebarse con internos acusados de delitos contra la libertad sexual o violencia extrema hacia menores.
La madre, bajo protocolo en Wad-Ras
Mientras el padre es reubicado por seguridad, la madre del menor, una enfermera de 43 años que trabajaba en el Hospital Vall d’Hebron, permanece en la prisión de mujeres de Wad-Ras, en Barcelona. Allí, se le ha aplicado desde el primer momento un protocolo de seguridad similar para evitar represalias del resto de la población reclusa, dada la fuerte carga social y emocional del caso.
Ambos progenitores se enfrentan a penas de extrema gravedad. Cabe recordar que la Fiscalía solicitó la prisión provisional sin fianza no solo por la brutalidad de los hechos, sino por el evidente riesgo de fuga y la necesidad de proteger al lactante, cuya tutela ya ha sido asumida de forma urgente por la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA).
Secuelas de por vida
En el plano médico, las noticias siguen siendo desoladoras. El bebé permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Vall d'Hebron. Aunque la consellera de Salut, Olga Pané, confirmó recientemente que el pequeño sobrevivirá a las agresiones, pero los informes médicos indican que el menor arrastrará daños neurológicos y lesiones en diversos órganos de carácter permanente.
La investigación judicial, por su parte, se centra ahora en el "peregrinaje" que los padres realizaron por hasta cuatro centros sanitarios antes de ser detenidos.
La Fiscalía ha solicitado interrogar a todos los facultativos que atendieron al recién nacido en las cinco visitas previas para determinar por qué los protocolos de maltrato no se activaron hasta que el menor presentó una fractura de fémur el pasado 16 de marzo.