Un montaje con una imagen de archivo de una enfermera  y el Hospital Vall d'Hebron de fondo

Un montaje con una imagen de archivo de una enfermera y el Hospital Vall d'Hebron de fondo Crónica Global

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La enfermera de traumatología encarcelada por violar a su bebé de un mes: "Era una sanitaria normal, ni conflictiva ni nada"

El Departamento de Salud investiga el itinerario asistencial del menor por tres hospitales antes de la activación del protocolo de maltrato, mientras la Generalitat asume la tutela urgente ante el riesgo de secuelas permanentes

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"Era una sanitaria normal, ni conflictiva ni nada". Así describen algunos compañeros del área de traumatología del Hospital Vall d’Hebron a la mujer detenida y encarcelada por presuntamente maltratar y violar a su bebé de seis semanas.

Se trata de una trabajadora de 43 años sin antecedentes de conflictividad, ni laborales ni disciplinarios. "Una compañera excelente", insisten quienes compartían turno con ella.

Precisamente por eso, la noticia de su detención cayó como un jarro de agua fría en el servicio, donde todavía cuesta asimilar lo ocurrido.

Los padres niegan los hechos

Según las primeras informaciones, la mujer dio a luz hace poco más de un mes en el mismo hospital en el que trabajaba. Fue un parto por cesárea, sin complicaciones, que culminó con el nacimiento de un bebé "muy esperado", según fuentes cercanas.

Apenas seis semanas después del nacimiento, tanto ella como el padre del menor han ingresado en prisión preventiva. La investigación se activó tras detectarse un posible caso de maltrato y abuso infantil, lo que llevó a la intervención de los Mossos d’Esquadra.

Agente de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo

Agente de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo Mossos d'Esquadra

Ambos progenitores han negado los hechos en todo momento: ante los médicos que atendieron al bebé, ante la policía y posteriormente ante la Fiscalía y el juez de la Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del Tribunal de Instancia de Barcelona.

En prisión por riesgo de fuga

Sin embargo, el magistrado acordó su ingreso en prisión provisional —él en Brians 1 y ella en Wad-Ras—, donde permanecen separados del resto de internos por motivos de seguridad.

La medida cautelar se adoptó por riesgo de fuga ante la gravedad de los delitos que se investigan —maltrato habitual, lesiones agravadas y agresión sexual—, así como la necesidad de proteger al menor.

Por ello, además, se les ha retirado a ambos progenitores la patria potestad de forma provisional.

Lesiones intencionadas

El punto clave de la investigación está en las lesiones que presentaba el bebé. Los progenitores no han sabido explicar su origen, mientras que los médicos han descartado de forma tajante que sean de nacimiento o accidentales.

El entorno más cercano de la pareja, al igual que algunos compañeros de la madre, sigue sin encontrar una explicación a lo sucedido, aferrándose a la idea de que debe existir otra versión de los hechos.

Fachada del Hospital Vall d’Hebron

Fachada del Hospital Vall d’Hebron Europa Press

Los médicos en 'shock'

No comparten esa duda los pediatras que atendieron al menor ni la forense que lo examinó hace una semana en el Vall d’Hebron, adonde fue trasladado desde el Hospital de Sant Pau.

Los especialistas documentaron múltiples fracturas y hematomas, así como una lesión anal que, según su criterio, no puede tener un origen accidental, sino intencionado.

De hecho, fuentes consultadas por este medio aseguran que los médicos que han participado en la exploración "jamás habían visto algo así en un bebé".

Un diagnóstico que ha dejado en estado de ‘shock incluso a profesionales acostumbrados a tratar situaciones extremas.

Periplo asistencial bajo la lupa

El bebé, nacido el 3 de febrero de 2026, pasó por tres hospitales y un centro de atención primaria (CAP) en apenas 15 días, un "peregrinaje" que los investigadores miran ahora con lupa.

El rastro de estas visitas comenzó el 1 de marzo en el Hospital del Mar, donde el pequeño, con menos de un mes de vida, fue atendido por vómitos y tos; allí se le colocó una bolsa de orina sujeta con esparadrapo para realizar un estudio bacteriano.

Apenas seis días después, el 7 de marzo, los padres acudieron al Hospital Sant Joan de Déu debido a una febrícula y un llanto inconsolable del menor. Fue en ese centro donde el personal detectó los primeros hematomas en la zona genital, pero los progenitores los atribuyeron a la sonda colocada días antes y los pediatras, tras revisar el historial clínico, dieron por buena la explicación.

Una fractura determinante

La situación no se detuvo ahí. El 10 de marzo, la pareja llevó al niño al CAP Roger de Flor ante la persistencia del llanto.

Aunque el pediatra del ambulatorio volvió a cuestionar el origen de las marcas, la derivación ese mismo día al Hospital de Sant Pau se saldó con un estudio de coagulación que no arrojó resultados alarmantes en ese momento.

El detonante final no llegaría hasta el 16 de marzo, cuando regresaron a las urgencias de Sant Pau porque el bebé había dejado de mover la pierna derecha.

Las radiografías revelaron entonces una fractura de fémur, una lesión de tal gravedad en un recién nacido que los médicos, sospechando ya de un origen criminal, decidieron separar a los padres en boxes distintos y organizar el traslado urgente al Hospital Vall d'Hebron en ambulancias separadas, sin comunicarles aún que han activado el protocolo por maltrato.

Incongruencias comportamentales

Además, los investigadores destacan que, a pesar de que la madre es enfermera de Traumatología en el Vall d’Hebron y el niño nació allí, la pareja evitó llevar al bebé a ese centro durante todo el periplo de marzo, acudiendo siempre a hospitales donde ella no trabajaba.

Esta conducta, sumada a que los forenses describen las lesiones como "evolutivas" —es decir, producidas en diferentes momentos y no por un accidente único—, refuerza la tesis del maltrato continuado.

Vista de la cárcel de Wad Ras, en Barcelona, donde está la madre del bebé agredido

Vista de la cárcel de Wad Ras, en Barcelona, donde está la madre del bebé agredido Archivo Barcelona

Los padres se quedaron dos días en Vall d'Hebron antes de ser detenidos el viernes 18 de marzo por los Mossos d'Esquadra. El juez decretó su ingreso en prisión por presuntos abusos físicos y sexuales el 20 de marzo.

Secuelas y tutela

La consellera de Salut, Olga Pané, ha confirmado que, aunque el bebé evoluciona favorablemente dentro de la gravedad en la UCI neonatal, es prácticamente seguro que arrastrará secuelas físicas y neurológicas de por vida debido a la violencia de los impactos recibidos.

En cuanto a su situación legal, la Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA) ha asumido la tutela y ha blindado el acceso a la UCI para cualquier familiar directo.

Actualmente, se elabora un "Informe de Familia Extendida" para evaluar si algún pariente lejano es apto para hacerse cargo del menor. De lo contrario, se iniciará la búsqueda de una familia de acogida para el bebé.