Fotomontaje con Pilar Gutiérrez (i), hija de Joaquín Gutiérrez Cano (d), figura destacada del régimen de Francisco Franco, quien también aparece en la imagen
El Airbnb de "la mujer más franquista de España" a 400 euros la noche: No aparece en el catastro
Una segunda vivienda sin registrar en el catastro, en una finca de Guadarrama, pone en el foco a Pilar Gutiérrez y abre interrogantes sobre la legalidad urbanística y el uso turístico de la propiedad
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En la sierra madrileña, donde el verde espeso de Guadarrama amortigua el ruido de la capital, la finca Picapalú se presenta como una más de tantas propiedades heredadas del pasado.
Sin embargo, se esconde una historia que mezcla memoria histórica, negocio turístico y posibles irregularidades urbanísticas.
Vínculo con el régimen franquista
La propiedad perteneció a Joaquín Gutiérrez Cano, cofundador de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) y figura destacada del régimen, quien además ocupó cargos de relevancia internacional como director ejecutivo del Banco Mundial y embajador en Japón.
Actualmente, la finca sigue en manos de su familia, concretamente de su hija, Pilar Gutiérrez, conocida en los medios como “la mujer más franquista de España”, una etiqueta que ella misma ha alimentado en numerosas apariciones televisivas.
'Vivienda fantasma'
Según consta en el catastro, la finca —de más de 5.400 metros cuadrados de suelo urbano— incluye una vivienda principal de 201 metros cuadrados y una piscina. Todo parece en orden sobre el papel.
Croquis catastral extraído de la Sede Electrónica del Catastro Ministerio de Hacienda
Sin embargo, las imágenes satelitales revelan algo más: una segunda edificación que no figura en ningún registro oficial. Una casa prefabricada que, lejos de ser un simple anexo sin uso, se alquila por más de 448 euros la noche en plataformas de alquiler vacacional.
Imagen satelital de la finca que compara los espacios registrados en el catastro y la 'vivienda fantasma' que se alquila Google Earth
Alquiler vacacional
El anuncio —publicado en plataformas como Airbnb— describe una cabaña acogedora, pensada para grupos de hasta once personas. Cuatro dormitorios, cocina completa, dos baños, jardín con barbacoa, piscina compartida y un entorno rural. Todo ello envuelto en una narrativa de desconexión y naturaleza que encaja perfectamente con la demanda actual del turismo rural.
Pero no todo es idílico. Entre las reseñas de los usuarios, además de comentarios sobre la estancia, emerge otro elemento: la decoración. Algunos huéspedes han señalado la presencia de simbología y estética vinculada a la ideología falangista, algo que ha generado incomodidad y críticas. No es un detalle menor, especialmente en un país donde la memoria del franquismo sigue siendo objeto de debate social y político.
Salón de la vivienda puesta en alquiler Aibnb
Legalidad
Más allá de la controversia ideológica, la cuestión central gira en torno a la legalidad de la construcción. La vivienda prefabricada no aparece registrada en el catastro, lo que plantea interrogantes sobre su situación urbanística.
Aunque podría ser posible que se tratase de una edificación pendiente de regularización, las imágenes disponibles —fechadas al menos desde junio de 2024— visibilizan que lleva tiempo en pie. En ese contexto, el hecho de que se esté explotando comercialmente añade una capa adicional de complejidad.
Fachada de la 'vivienda fantasma' en Guadarrama Airbnb
Infracción
Expertos en urbanismo señalan que cualquier construcción destinada a uso residencial y, más aún, a alquiler turístico, debe estar debidamente registrada y cumplir con la normativa vigente. De lo contrario, podría tratarse de una infracción que conllevaría sanciones económicas e incluso la obligación de demolición.
En este caso, la falta de información oficial sobre la segunda vivienda contrasta con su visibilidad en internet y su actividad como negocio.