Tráfico en la AP-7 Europa Press
Febrero confirma la tendencia descendente de mortalidad en las carreteras catalanas
El mes más corto del año deja nueve fallecidos, cinco más que enero, pero dos menos que el mismo periodo de 2025
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Febrero del 2026 confirma la tendencia descendente de mortalidad en las carreteras catalanas, a pesar de que se han registrado nueve decesos, cinco más que en enero (+125%).
Sin embargo, estos datos son mejores que los anotados en febrero de 2025, cuando murieron 11 personas, por lo que el retroceso interanual es del 18%.
Mejor que en 2019
También son mejores que los de febrero del 2019, año de referencia, que terminó con 10 entierros. En esa comparativa, el pasado mes ha contado un 10% menos de muertos.
No obstante, no es la mejor estadística de un febrero en la última década. Esa es la del 2017, con cinco decesos. Tampoco la segunda: 2021 y 2023, con seis. Ni la tercera: 2016, con ocho.
Un menor
Las víctimas de este febrero son dos mujeres (36 y 72 años) y siete varones (38, 39, 51, 53, 57, 71 y un menor de edad). Cinco en Barcelona, dos en Tarragona, y otros dos en Lleida.
Por poblaciones, la fatalidad se ha cebado con Artesa de Segre (dos), Sant Sadurní d’Anoia, Castellbisbal, Renau, Tarragona, Gavà, Esplugues de Llobregat y Calonge de Segarra.
Y, por vías, se tiñeron de negro la A-2, la BV-2041, la B-23, la B-300, la C-14, la C-243b, la C-26, la N-340 y la TV-2032.
Vulnerables y en fin de semana
Sea como sea, hay un dato que preocupa especialmente: seis (67%) de las nueve víctimas pertenecen a colectivos vulnerables. Son cinco motoristas y un peatón. Por tres conductores de turismo.
Otro detalle relevante: cinco de ellas (56%) se accidentaron en fin de semana. Dos, pasadas las 20.30 del viernes; una, en sábado, y otras dos, en domingo.
La cifra más baja
Enero y febrero acumulan 13 muertos, el número más bajo de la última década, solo mejorado por los nueve del 2021, en plena pandemia.
La hoja de ruta fija la reducción del 50% de la mortalidad en las carreteras cada década. Se revisará, pues, en 2030. Ahora mismo, el descenso con respecto del 2019 es del 28%.