Imagen de archivo de una plantación de marihuana desmantelada por los Mossos en Girona

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Vida

El jurado ve culpable al acusado de matar a su socio en un negocio de marihuana en Barcelona

La Audiencia de Barcelona acuerda mantener al investigado en prisión preventiva, y Fiscalía pide para él 15 años de cárcel por homicidio

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Un jurado popular ha declarado por unanimidad culpable al acusado de matar a un hombre con quien tenía una deuda vinculada al tráfico de drogas, en un crimen cometido en Sant Andreu de la Barca (Barcelona) en mayo de 2020, y en el que no se ha localizado el cadáver de la víctima.

Tras el veredicto del jurado, el tribunal de la Audiencia de Barcelona ha acordado mantener al acusado, Lluís B., en prisión preventiva, mientras que la Fiscalía reclama que en la sentencia se le imponga una condena de 15 años de cárcel por un delito de homicidio.

Deuda vinculada al tráfico de drogas

Los hechos que el jurado popular ha considerado probados, por unanimidad, ocurrieron el 11 de mayo de 2020, en pleno confinamiento por la pandemia del coronavirus, cuando la víctima, muy enojada, llamó al acusado para quedar con él para exigirle el pago de una deuda económica vinculada al tráfico de marihuana por la que tenían desavenencias desde 2019.

Cuando la víctima llegó a las 11:01 horas frente a la nave de Sant Andreu de la Barca en la que se encontraba el acusado, le hizo una llamada perdida, como era habitual para que le abriera: fue la última actividad que consta en su móvil, que pese a que posteriormente recibió varios mensajes, no fueron ni leídos ni respondidos hasta que la batería se agotó al día siguiente por la tarde.

El jurado popular ha declarado probado por unanimidad, como sostenía la Fiscalía, que dentro de la nave el acusado mató "intencionadamente" a la víctima, de una forma que no se ha podido determinar, sin que hasta el momento se haya podido localizar su cadáver.

Indicios

En su veredicto, el jurado popular considera como indicios básicos de la autoría que el acusado fue la última persona que mantuvo contacto con la víctima, en el encuentro que éste había solicitado para exigirle el pago de la deuda.

El jurado también ha dado credibilidad a los indicios de que la víctima pretendía participar en negocios de mayor envergadura vinculados al narcotráfico, de la mano del acusado, aunque ni este ni la organización lo querían, por lo que sostienen que tenía "motivos para deshacerse de él".

Además, el jurado se ha basado también en su veredicto en que un testigo oyó a la víctima diciéndole al acusado: "Si yo caigo, tú caes conmigo", ya que era conocedor de sus negocios con una banda de narcotraficantes a gran escala.

Entre los indicios en que se basa el veredicto de culpabilidad también figura, según el jurado popular, el relato de testigos que han afirmado que el acusado tenía armas de fuego en la nave y que se jactaba con frases como "yo mato a alguien y no me pongo ni 'colorao'.

Según el jurado, en el juicio se ha acreditado que, pese a que la víctima consideraba al acusado "como a un padre", una vez la familia denunció su desaparición, éste no participó activamente en su búsqueda y mostró frialdad y falta de empatía.

Veredicto

En su veredicto, el jurado popular ha rechazado por unanimidad que el acusado se pueda beneficiar de una suspensión de la ejecución de la condena o de un indulto.

A la vista de este veredicto unánime, la fiscal Teresa Yoldi ha acordado mantener su petición inicial de 15 años de cárcel por homicidio y que el acusado indemnice a los hijos de la víctima con 200.000 euros y a su pareja con 150.000.

Por su parte, la defensa ha solicitado al tribunal que imponga al acusado la pena mínima prevista por el delito de homicidio, alegando que fue la víctima quien fue a buscarle para que participara en narcotráfico.